Precios máximos: alimenticias aguardan por nueva actualización

Economía

Las empresas sostuvieron que desde el Gobierno les comunicaron que esta semana se abrirá "una ventana de negociación" para rever los valores de los productos, acorde al aumento de los costos y diferenciados por rubro.

El Gobierno oficializó ayer la extensión hasta el 31 de octubre la vigencia de los precios máximos para 2.300 productos, incluidos alimentos, bebidas, artículos de higiene y limpieza. La medida fue confirmada por la Secretaría de Comercio mediante la resolución 254/2020, publicada en el Boletín Oficial. De todas formas, empresarios del sector alimenticio, que advierten sobre un importante atraso en los valores con relación a los costos, aseguraron que a fines de esta semana se abrirá “una ventana” para evaluar con el Ministerio de Desarrollo Productivo posibles actualizaciones, aunque sostuvieron que el monto se acordará por “rubro”.

“Nosotros tenemos variaciones de costo que van desde el tipo de cambio, que varió desde diciembre el 23%; aumentos de salarios, que van desde el 20% al 27%; aumento de materias primas, que van del 26% al 42%; aumentos de la logística, del 14% al 23%. Y además, hemos incluido los gastos por el covid, los protocolos que pusimos en marcha el 20 de marzo y que incluyen los costos de transporte. Y se suma a las licencias, que tenemos más del 25% del personal licenciado. Todo eso tiene una influencia en la estructura de costo muy importante, que evidentemente el congelamiento al 6 de marzo, lo que produce es un impacto negativo en la estructura de costo que puede afectar a los insumos y, con ello, la constitución de capital de trabajo, y evidentemente a la corta o a la larga el aprovisionamiento o abastecimiento”, señaló a Ámbito Daniel Funes de Rioja, presidente de la Copal, quien de todas formas aclaró: “Como no queremos eso, se lo planteamos al ministro Matías Kulfas y la secretaria Paula Español. Nos dijeron que se abre esta semana una ventana de conversación de ajustes posibles. Cuando aplicaron esa ventana a fin de julio, nos dieron entre 2% y 4%, el margen fue muy estrecho, pero no queremos que se agrande la brecha. No es cuestión de rentabilidad, es cuestión de no perder”.

Por su parte, el empresario Martín Cabrales, quien también integra la Copal, remarcó el buen diálogo que desde el sector mantienen con el Gobierno y señaló: “En general, la alimentación tiene un atraso de costos del 20%. Somos conscientes que en este momento, en este contexto, con una demanda alicaída, esta ventana va a permitir actualizar los precios en un dígito. Es una ventana que achicaría la brecha. No es que la industria esté pidiendo aumento, lo que pasa es que estamos atrasados con la actualización de los costos”.

En la resolución publicada ayer, la cartera de Comercio Interior intimó además a las empresas que forman parte integrante de la cadena de producción, distribución y comercialización “a incrementar su producción hasta el máximo de su capacidad instalada y a arbitrar las medidas conducentes para asegurar su transporte y provisión durante el período de vigencia de la presente medida”. Al respecto, Funes de Rioja señaló: “Produzco todo lo que pueda que el mercado me demande. Ojalá tuviéramos producción máxima. Estamos, en el mejor de los casos, con un promedio de entre el 50% y el 55% en algún rubro, pero de la canasta básica, en lo demás, hay líneas de producción en torno al 25%. No hay ni el capital de trabajo ni el mercado a quien venderle”.

Consumidores

La prolongación de los precios máximos fue bien recibida por parte de las agrupaciones que representan a los consumidores. Héctor Polino se mostró “totalmente de acuerdo con la medida. “En un momento tan especial como el que está viviendo el país, se hace necesaria una medida de este tipo”, señaló a Ámbito el titular de Consumidores Libres, quien de todas formas agregó: “Lo que hay que hacer es garantizar el cumplimiento. El programa está bien, en tanto y en cuanto se haga cumplir lo que se establece y si hay empresas que no lo cumplen, lo que hay que hacer es sancionar a las empresas. De lo contrario, es una mera formalidad y no cumple el objetivo que tiene que cumplir”.

En tanto, según el relevamiento realizado por Consumidores Libres, durante los primeros quince días de agosto se percibió un incremento del 3,26% en una canasta de productos básicos: nueve artículos de almacén subieron 3,22%; ocho frutas y verduras, 3,95% y cuatro cortes de carne vacuna, un 2,99%. “Estos aumentos se produjeron estando vigente el congelamiento de las tarifas, congelados los combustibles en ese periodo y las tarifas de los peajes, no habiendo aumentado el salario de los trabajadores, y además estando vigente el programa de precios cuidados y precios máximos. No obstante todo eso, aumento el precio de consumo masivo”, concluyó Polino.

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