El silencio y la renuencia de Néstor Kirchner a reunirse con empresarios preocupa e inquieta al sector: en las últimas horas sus allegados cancelaron un almuerzo que iba a mantener el candidato con un grupo de hombres de empresas; también postergaron «sine die» el encuentro con directivos de la AEA (Asociación Empresaria Argentina) y los diversos mensajes que le remitieron desde la UIA (Unión Industrial Argentina) tampoco fueron respondidos hasta el momento.
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El almuerzo del viernes iba a celebrarse en el Hotel Sheraton, y en principio estaba previsto que también concurriera Daniel Scioli. Del otro lado de la mesa se ubicarían, entre otros, representantes de varios bancos (nacionales y extranjeros), de una de las principales desarrolladoras inmobiliarias del país -con una pata también en el sector bancario y fuertes inversiones financieras-, de una de las grandes cadenas minoristas y empresas petroleras (no la española).
Sin embargo, entre el lunes y ayer los asesores de campaña de Kirchner comenzaron a llamar a los organizadores del encuentro para indagar sobre las características del mismo. Finalmente, ayer por la tarde los organizadores fueron informados de que el encuentro quedaba cancelado. Desde ya, la noticia no habría caído bien entre los invitados.
•Preocupante
«Esto demuestra que Kirchner no tiene ningún interés en exponer sus ideas ante los empresarios, de ningún sector. De concretarse en las urnas lo que él mismo dice, que será el próximo presidente, el panorama para las inversiones es preocupante», dijo a este diario uno de los frustrados comensales, que confirmó tanto la existencia de la convocatoria como su posterior cancelación. No fue éste el único desaire de Kirchner hacia los empresarios: los miembros de AEA, que preside Luis Pagani (Arcor), esperaban juntarse con él durante esta semana. De hecho, había una especie de preconvocatoria para ayer mismo. De nuevo, los allegados al candidato se comunicaron con los operadores de AEA para decirles que «esta semana va a ser imposible que nos reunamos: hablemos de nuevo el lunes o martes de la semana que viene para ir viendo cómo vienen las agendas».
•Desesperanza
Hay que apuntar también que Kirchner junto con Elisa Carrió fueron los dos únicos candidatos con posibilidades ciertas de ganar que eludieron reunirse con los directivos de AEA. Y aun cuando los empresarios no han abandonado todavía toda esperanza de hacerlo, también parece un hecho que Kirchner no se desvive por verse (o dejarse ver) con este sector crucial para el desarrollo del país. No están solos en la desesperanza: desde el día siguiente a las elecciones miembros de la flamante conducción de la UIA -que encabeza Alberto Alvarez Gaiani-enviaron mensajes -oficiales y no tanto-a Kirchner; hasta la fecha no fueron respondidos. «Lo que más preocupa no es su renuencia a juntarse con nosotros, sino no saber qué va a hacer, cuáles son sus propuestas, cuál es su posición respecto de la inversión privada, qué hará con las tarifas de las privatizadas... Hay demasiadas incógnitas y ninguna certeza», dijo otro encumbrado empresario. Por ahora, al menos en lo aparente, Kirchner no parece demasiado dispuesto a despejar esas incógnitas.
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