12 de junio 2001 - 00:00

Presiona el gobierno a la SEPI: volvería a licitar las rutas

Presiona el gobierno a la SEPI: volvería a licitar las rutas
El gobierno intimará hoy a Aerolíneas Argentinas para que en un plazo de 20 a 30 días vuelva a volar las rutas internacionales a Brasil, Estados Unidos y Oceanía suspendidas la semana pasada. Si en ese período, la empresa no normaliza los vuelos, se daría por caída la concesión y las rutas de Aerolíneas se licitarían a una única empresa que absorba la mayor cantidad de personal.

El anuncio fue formulado por el ministro de Infraestructura, Carlos Bastos, al término de una extensa reunión con los siete gremios aeronáuticos, que fue encabezada por el jefe de gabinete, Chrystian Colombo, y en la que participó también la titular de la cartera laboral, Patricia Bullrich. Bastos dijo también que si se diera por caída la concesión, el pasivo de Aerolíneas quedará a cargo de la empresa, de la cual la SEPI, sociedad estatal española, posee 85% de las acciones.

• Insolvencia

Según el ministro «los acreedores no podrán cobrar las deudas» considerando la insolvencia de la empresa local, aunque desde hace varios días se viene especulando sobre la responsabilidad legal del gobierno de España ante una eventual quiebra o cese de actividad. El ministro dijo que la intimación no empuja a la quiebra. «El hecho ya se ha producido -afirmó- y el gobierno está tomando una decisión ineludible.» También afirmó que «la mejor solución es que Aerolíneas siga siendo una empresa nacional o regional», que pueda resultar rentable al estilo de Lan Chile, y no descartó que otras compañías locales, como LAPA, se presenten a la licitación.

La reunión con los gremios en la Jefatura de Gabinete se produjo después de otra encabezada por el presidente De la Rúa a primera hora de la tarde con los mismos funcionarios para tratar la crisis de Aerolíneas. El gobierno parece tener conocimiento de que la SEPI quiere retirarse de Aerolíneas, y en ese sentido el último elemento para apresurar la decisión habría sido la imposibilidad de llegar a un acuerdo durante el fin de semana con los cinco gremios más proclives a negociar, sobre los términos concretos de la reducción salarial y la modificación de los convenios colectivos.

• Dificultad

En el encuentro con las entidades gremiales, en el que estuvieron también los técnicos y los aeronavegantes, los dos gremios que más resistencia opusieron al plan director de la SEPI de racionalización laboral, el gobierno explicó que la mayor dificultad que presenta la situación es cómo financiar la transición, hasta que la empresa vuelva a ser adjudicada. Por eso, los funcionarios también volvieron a plantearles a los gremios que acuerden con la SEPI, para que ésta se haga cargo del funcionamiento de Aerolíneas durante una transición que se estima duraría entre tres o cuatro meses.

Entre los representantes sindicales esto volvió a interpretarse como una nueva presión para que se acepten las pautas de los españoles, en momentos en que circulan versiones de que la SEPI declararía el cese de actividades de Aerolíneas el próximo viernes 15 a partir de la 0 hora. Estos rumores agravan día a día la situación de Aerolíneas porque los pasajeros descartan volar por la empresa de bandera, al tiempo que se acentúa la protesta gremial y el impacto del cierre de la empresa de bandera en el público. Aun los gremios más proclives a negociar, reconocieron anoche a través de sus representantes que el problema de Aerolíneas no es gremial, y que la empresa fue mal gerenciada y a la vez sufrió las consecuencias de una política aerocomercial inadecuada en una época de fuerte competencia a nivel internacional.

Según trascendidos confiables, la relicitación de Aerolíneas se haría junto con un plan reactivante con fuerte rebaja de impuestos y una política restrictiva en cuanto a adjudicación de rutas de cabotaje e internacionales. Pero de todos modos, el gobierno no está seguro de que haya oferentes y sobre todo de que puedan mantenerse los 6.700 puestos de trabajo. Ayer volvió a mencionarse el interés del empresario de Eduardo Eurnekian, pero este nombre ni siquiera se barajó en la reunión con los gremios. Hay quienes dicen que Eurnekian haría una oferta por LAPA que está en convocatoria, y que con esta empresa y Southern Winds se presentaría por Aerolíneas.

• Racionalización

También hay quienes creen que Eurnekian quiere primero la racionalización laboral al mismo estilo propuesto por la SEPI, lo que también explicaría la insistencia del gobierno para que los gremios terminen de cerrar con los españoles. Pero a su vez no les ofrece garantías de que el nuevo dueño mantendrá las condiciones que se pacten ahora o que no pretenderá mayor reducción de personal. La impresión de los que estuvieron en la reunión encabezada con Colombo es que el gobierno se siente arrinconado por la crisis de Aerolíneas y todavía no puede terminar de armar una estrategia definida, mientras también refleja la preocupación del gobierno de España por las consecuencias sobre las inversiones de ese país en la Argentina, si la situación termina de una manera traumática.

Dejá tu comentario

Te puede interesar