Presupuesto divide ahora por subsidios
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Cristina Fernández, Néstor Kirchner, Miguel Peirano y Alberto Fernández.
«Nosotros pretendíamos que el ministro de Economía, Miguel Peirano, nos diera precisiones sobre el proyecto, pero no lo hizo. Por ejemplo, anunció que la inflación de 2008 será de 7% y no sabemos de dónde saca ese número, es inentendible», protestó Macaluse.
«Seguramente el país va a crecer más. Pero lo que ocurre es que el gobierno no quiere blanquear un número mayor, para tener un excedente de dinero a utilizar en vaya a saber qué cosas», protestaba ayer.
Además, otros puntos del proyecto que se fueron conociendo irritaron más a la oposición. Por ejemplo, el caso de los subsidios. Se estima que en 2008 continuará el actual reparto a las empresas de transporte. En otros rubros, inclusive, se incrementará, como el caso del gas, donde se dispone la ampliación de la red de gas natural domiciliario para reemplazar el uso del gas en garrafas para los sectores de menores recursos. El fin es noble, el problema es que es nuevamente se faculta a Enargas y al Ministerio de Planificación para establecer el ajuste de esos subsidios.
Los retrasos tarifarios y las diferencias que se generan en el mercado eléctrico también quedaron plasmados en el Presupuesto 2008: el Estado asumirá, nuevamente, las deudas de Nucleoeléctrica Argentina SA, de Yacyretá y del Complejo de Salto Grande.
Roberto Lavagna también debutó en las críticas al proyecto: «Mantiene los superpoderes con los cuales el Presidente sigue disponiendo a su antojo de los recursos públicos, peca por exceso cuando engrosa los fondos fiduciarios que fomentan la corrupción y engorda los subsidios a la patria contratista, y por defecto cuando omite la movilidad de las jubilaciones y la verdad sobre la inflación», dijo.




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