El gobierno ya definió el cronograma final para la redacción de los números preliminares del presupuesto nacional para el año 2002 que serán enviados al Congreso el próximo fin de semana. El viernes pasado Chrystian Colombo, el secretario de Hacienda, Jorge Baldrich, Héctor Rodríguez, Ramón Mestre, Raúl Baglini, presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados, y dos asesores por cada ministerio se reunieron en las oficinas que la Jefatura de Gabinete tiene en la Casa Rosada para delimitar los alcances del recorte previsto de $ 6.000 millones que permitiría alcanzar el déficit cero el próximo año. De todas formas el gobierno analiza la posibilidad de que esa poda sea aún mayor, tomando en cuenta la proyección de ingresos que se estudia para el próximo año. El presidente del bloque radical, Horacio Pernasetti, dio una pauta de eso durante el fin de semana cuando aseguró que el recorte podría acercarse a los $ 6.500 millones y que contemplaría la reducción de áreas en el PAMI y la ANSeS.
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Hoy habrá una última reunión del gabinete de asesores de Colombo en preparación del round final entre ministerios que se realizará en la reunión de gabinete de mañana.
Por eso es que el viernes pasado el tema central de debate en el encuentro en la Casa Rosada fueron los planes sociales.
Desde hace casi dos meses Baglini comenzó a trabajar en un proyecto alternativo del reforma del Estado, con asesoramiento de un grupo de especialistas belgas aportados por el comisionado de la Unión Europea.
De allí salió un esquema, todavía secreto, de reforma de amplias áreas del Estado que no entraría por ahora en el cálculo presupuestario preliminar que el gobierno enviará al Congreso, pero que si tendría incidencia en el Presupuesto 2002 completo que se girará al Congreso después de las elecciones del 14 de octubre. Allí quedarán en claro cada una de las partidas que serán recortadas para llegar a los mas de $ 6.000 millones que el gobierno debe reducir para aspirar al déficit cero el año próximo.
Después de la reunión de hoy en la Jefatura de Gabinete todo quedará listo para el encuentro de mañana entre Fernando de la Rúa y sus ministros. Ese será el momento más complicado de la elaboración del presupuesto 2002: el Presidente deberá anunciar la unificación de los planes sociales y el recorte en cada uno de ellos. La idea base fue: unificar para eficientizar el gasto y reducirlo, un punto que rechaza de plano Juan Pablo Cafiero.
El Ministerio de Economía todavía no ha recibido presiones directamente desde el Congreso contra el recorte de gastos presupuestarios. Más bien los problemas se originan en el propio Poder Ejecutivo. En el encuentro del viernes pasado uno de los presentes comentó que el mayor escollo que se encuentra en las discusiones es el propio De la Rúa: «Nosotros hablamos con los ministerios, les decimos la realidad. Después van a verlo al Presidente, le lloran y él nos llama para que le devolvamos la plata», dijo uno de los presentes.
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