Previsible: lanzó la UIA fuerte defensa de la devaluación
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«El luto terminó y tenemos que demostrar que la salida de la convertibilidad fue la decisión correcta», aseguraba ayer uno de los principales dirigentes de la entidad, justificando el cariz pro devaluación de todos los disertantes.
(Presidente de la UIA)
Hay una idea, a mi juicio equivocada, de que los argentinos pensamos en dólares y estamos obsesionados por atesorar sólo en esa moneda. Este mito se derrumba ante la sola comprobación de lo enunciado recientemente por el ministro de Economía, Roberto Lavagna. «Desde mediados de los años '70 hubo 17 años sobre 27 de modelos con atraso cambiario; y no menos de 5 años de emergencias para salir de la crisis que esos modelos creaban. ¿Cómo en esas condiciones la gente no va a querer comprar un bien barato (como el dólar) y protegerse?
Esta larga historia de retraso cambiario ha dado lugar a un clásico: el de la Argentina financiera e importadora.
Sin duda con un tipo de cambio alto que aliente las inversiones genuinas se recreará la Argentina productiva y la gente demandará pesos y no dólares.
Hay que decirlo de una vez y con todas las letras: el retraso cambiario ha sido un cáncer para la Nación.
Se ha recuperado el nivel de actividad en muchos sectores industriales, algunos mejoraron los niveles de rentabilidad y existen horizontes más previsibles de producción.
Una saludable tendencia se está insinuando: la banca nacional y la regional están recobrando participación en el total del sistema financiero.
Llegó el momento de que dejemos de encandilarnos con teorías económicas extravagantes, con economistas salvadores o con políticos providenciales; y poner nuestra fe en proyectos fundacionales.
EDUARDO BAGLIETTO
(Cámara de la Construcción)
La lucha entre los economistas ortodoxos y heterodoxos paralizó decisiones de inversión, como el Plan Federal de Infraestructura; por no saber encontrar el punto medio de una Argentina en equilibrio fiscal, pero con un modelo de desarrollo basado en la producción.
GUILLERMO GOTELLI
(Ex Alpargatas)
Hay que revalorizar la microeconomía porque a través de ésta se puede mejorar la competitividad de las empresas. Conocer sólo lo fiscal y lo financiero no alcanza.
Hacen falta instituciones que sean de calidad y para lograrlas lo importante es entender nuestras realidades y no traer soluciones mágicas que proponen en el Fondo.
Los empresarios tenemos que organizarnos para asumir compromisos, para hablarle a la sociedad.
BERNARDO KOSACOFF
(Economista de la CEPAL)
Los esquemas macroeconómicos que atendieron sólo la dimensión fiscal y monetaria han fracasado en la Argentina porque desconocían la naturaleza de las empresas y de su rol en la economía.
Hubo un total desconocimiento de la naturaleza de la empresa, de su rol dentro del sistema económico y de, básicamente, cómo se van generando capacidades productivas, tecnológicas, entramados productivos e inserción en mercados internacionales.
Hay una visión falsa de que la Argentina no tiene empresarios, pero las evidencias empíricas dicen lo contrario. Hemos desarrollado capacidades empresarias a través de las terribles condiciones, lo que nos mueve al optimismo para el futuro.
PEDRO LACOSTE
(Presidente Fundación Grupo Sophia)
La economía argentina tocó un piso genuino entre abril y mayo de este año y a partir de ese momento comenzó un camino de recuperación inevitable. Ahora se deben tomar medidas inteligentes para aprovechar el ciclo.
A diferencia de las falsas alarmas de recuperación que se produjeron a fines de 1999 y fines de 2000, en coincidencia con la asunción de Fernando de la Rúa y el blindaje, la Argentina muestra ahora seis meses de estabilización, aún cuando la política nos juega en contra.
La Argentina puede crecer a 6% anual hasta el año 2010 sin incurrir en cuellos de botella de sus aparatos productivos.
El camino es genuino y las variables más razonables. Como indicadores positivos hay que destacar el tipo de cambio competitivo, un gasto público consolidado, superávit comercial ré-cord y un aumento del PBI muy importante.
La reactivación ya está y no hay que hacer nada más que orientarla hacia el crecimiento sustentable. Para ese crecimiento hay una agenda importante para el próximo gobierno.
La Argentina debe tener una política fiscal prudente para utilizarla en forma anticíclica porque no tenemos un país de peso en decisiones internacionales y somos tomadores permanentes de shocks externos.
La propuesta que debe defender la Argentina es la exactamente opuesta a la dolarización.
La pesificación no es una experiencia original de nuestro país, ya que EE.UU. aplicó una medida similar cuando en 1935 decidieron quitar la garantía oro de los contratos financieros por un proceso de devaluación de 70%.
Para 2003 está previsto un superávit primario de 2,2% del PBI. Este margen permite a la Argentina comprometer pagos de alrededor de 2,5% del PBI para destinarlo al pago de compromisos internacionales, con el objetivo de volver a tener confiabilidad externa.
Se recuperó la liquidez de las carteras casi a los niveles promedio que tuvieron entre 1997 y 2001 con lo cual es inevitable que comiencen nuevamente los préstamos al sector privado.
JUAN CARLOS MASJOAN
(Presidente de IDEA)
Como parte de la reconstrucción institucional y el restablecimiento de la seguridad jurídica, se requiere la independencia del Poder Judicial sin injerencia política. Hay que aplicar un criterio de eficacia que asegure una justicia transparente y eficiente con lo que hay que también aumentar los controles sobre la Corte Suprema.



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