PROBLEMAS PARA AGUIAR CON NUEVO SATÉLITE ARGENTINO
-
Más que un ahorro en dólares: la guía para hacer voluntariados en Estados Unidos y viajar casi gratis
-
El ladrillo como inversión líquida: lanzan el primer REIT de la Argentina, ¿qué es y cómo genera rendimientos?
Por ahora, Aguiar parece estar sentado sobre el tema, lo que podría hacer peligrar la asignación de la órbita. Según Fondevila, «si el satélite no está en el aire antes de que termine 2003, la Unión Internacional de Comunicaciones (UIC) estaría en condiciones de revocar la asignación. Para llegar a esa fecha con el satélite en condiciones operativas, habría que tener la propuesta técnica lista no más allá de agosto de este año».
Esto sería así, de acuerdo al legislador, porque se debe construir el satélite y luego «ponerse en la cola» de la NASA para incluirlo en alguno de sus lanzamientos espaciales.
Fondevila asegura que el futuro satélite argentino será especialmente atractivo para empresas con presencia en todo el continente, «porque desde él -y a través de convenios- será posible acceder al mercado de comunicaciones de Estados Unidos».
El proyecto de resolución podría ser tratado en las próximas semanas en el recinto de la Cámara de Diputados. Según los legisladores que la impulsan, habría «buen clima» para aprobarla aún en el bloque oficialista; esto sería así porque -dicen- «la figura de Aguiar no contaría con demasiado apoyo entre los legisladores radicales, y entre ellos habría más de uno preocupado por la inacción en este tema del secretario».
Nahuelsat es una corporación que tiene a DaimlerChrysler Aerospace como accionista principal, y que comparte su propiedad con General Electric Capital Global Satellites y la Corporación Financiera Internacional, el brazo para inversiones en empresas privadas del Banco Mundial. También tienen acciones Publicom (del grupo Telecom) y la estatal uruguaya Antel.
Su principal fuente de ingresos es el alquiler de los transponders del satélite Nahuelsat 1 a empresas de telecomunicaciones, televisión, Internet, etc. Dado que cada satélite tiene una capacidad limitada de transponders, el constante incremento del tráfico de comunicaciones en la región (por la multiplicación de señales de TV, empresas telefónicas y el creciente uso de la Web) hace necesario que sea acompañado por la puesta en órbita de nuevos satélites.




Dejá tu comentario