Problemas son los que no se resuelven

Economía

El cambio que exhibió ayer el mercado bursátil fue casi tan abrupto e inesperado como el que dio Michael Bloomberg (alcalde de Nueva York y dueño de la agencia noticiosa que lleva su apellido) renunciando al Partido Republicano para lanzarse en las próximas elecciones vaya uno a saber bajo qué bandera (cuando G.W. Bush nadaba en la cresta de la popularidad, supo abandonar a los demócratas). Pero vamos por partes. Las primeras cartas ya estaban echadas antes de que sonara la campana de largada: un buen balance por parte de Morgan Stanley, un importante incremento en el plan de recompra de acciones de Home Depot y la baja de la tasa a 10 años a 5,08% anual.

Como era esperable el mercado arrancó bien, aunque algo débil, y una hora antes de mediodía marcaba los máximos a pesar de la merma de los treasuries, tal vez beneficiado por la baja en el precio del petróleo (en lugar de caer, los inventarios de crudo crecieron en la semana). Las dos horas siguientes poco aportaron y a partir de ahí arrancó un proceso que cuando sonaba la chicharra de cierre encontraba al Dow en 13.489,42 puntos, retrocediendo 1,07%.

El argumento más escuchado para explicar esto giró en torno a la suba de la tasa. Pero los dos puntos básicos que subió la tasa entre las once de la mañana (el Dow ganaba 0,29% con la tasa en 5,12%) y el cierre de las operaciones, no parece capaz de justificar el derrumbe bursátil que se precipitó a partir de las dos de la tarde (ya una hora antes era notable la ausencia de la presión alcista).

Especialmente si tenemos en cuenta que aun con el repunte, el costo del dinero ha disminuido en lo que va de la semana (de 5,17% anual a 5,14%). La explicación debe estar entonces en otro lado. Parece que el asunto de los Hedge Funds de Bear Stearns se está complicando -hay muchos rumores-y ya serían tres los fondos a punto de cerrarse (no por nada el sector financiero estuvo entre lo peor del día -lo peor fue energía que cayó 2,9%- y su derrumbe estuvo en relación directa con el repunte de la tasa). Ojalá nos equivoquemos.

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