Los productores del sector lácteo argentino pidieron ayer al gobierno más subsidios. La Asociación Argentina de Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (AACREA) advirtió hoy que producción de leche «podría seguir cayendo si no aparecen incentivos suficientes en el corto plazo». La entidad dijo en un comunicado que «el año pasado fue malo para la lechería por problemas de inundaciones y posterior sequía, a los que se agregó un importante aumento de costos de producción en un marco de precios intervenidos de la leche».
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Según Miguel Buero, asesor del CREA, «el progresivo aumento del valor de los granos -incluso con derechos de exportación crecientes- seguramente seguirá impulsando los valores de los arrendamientos agrícolas en 2008» con lo que con tal panorama no serán pocos los empresarios lecheros que « comenzarán a evaluar alternativas».
Según los datos de la entidad, en el último ciclo 2007/ 08, implantar y controlar una hectárea de girasol en el oeste de Buenos Aires representó un costo directo aproximado de 150 u$s/ha. En cambio, explotar una hectárea de tambo en la zona tuvo un costo directo de 1.120 u$s/ha (datos del ejercicio 2006/07). Y a eso habría que sumarle el capital hacienda y las instalaciones y mejoras necesarias. Esto implicaque la lechería representaun esfuerzo económico 7,5 veces superior al de la agricultura (sin considerar el capital hacienda y el mayor sacrificio humano, dado que las vacas no tienen fines de semana ni se toman vacaciones).
Pero el litro de leche que recibe el tambero apenas creció 30% en el último año (en el primer bimestre de 2008 se ubicó en torno a 0,80 $/litro en promedio).
«En 2007 la falta de incentivos económicos, sumada a inconvenientes climáticos, generó un importante descenso de la producción nacional de leche. Tal situación podría repetirseen el presente año. Pero no se observa una preocupación genuina por este problema en el ámbito político -tanto nacional como regional- ni en el de las empresas lácteas más importantes», señaló Buero. El reclamo de subsidios ya se lo habían formulado al secretario de Agricultura, Javier de Urquiza. Advirtió que cerrar un tambo «no es barato». Ya sea por los empleos perdidos, por la vocación del empresario o por las vacas, retirarse de la actividad encierra un alto costo. «Pareciera que algunos están tirando mucho de la soga, pero el problema es que la soga ya comenzó a cortarse», alertó Buero. El sector de los lácteos, representado en realidad por La Serenísima y SanCor, firmó hace unas semanas un acuerdo de precios con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, para no incrementar los valores de la mayoría de los productos.
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