13 de diciembre 2001 - 00:00

Prorrogan la moratoria por desánimo de contribuyentes

Con lógica, la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) decidiría en los próximos días prorrogar el vencimiento del próximo viernes 20 de diciembre del pago de 1% de la moratoria impositiva que lanzó el gobierno hace un mes. La crisis financiera y el plan de bancarización forzada desalentaron a los contribuyentes interesados en sumarse al plan y frenaron el ritmo de presentaciones de los primeros días. «Los contribuyentes están preocupados y no podemos forzarlos en estos momentos. Lo más probable es que aceptemos el pago de diciembre en enero o febrero y que dejemos ingresar en el llamado a las personas y empresas que estén interesadas», aseguraba ayer a este diario una alta fuente de la AFIP que históricamente trabaja en el diseño de los planes de pago. Ahora la Dirección General Impositiva (DGI), que maneja Horacio Rodríguez Larreta, prepara un informe donde se justifica la necesidad de la prórroga, que será elevada a Armando Caro Figueroa, titular de la AFIP, y a Domingo Cavallo para que den el visto bueno definitivo.

Pero, más allá de las consecuencias de la crisis en la moratoria, otros dos planes que lanzaron Caro Figueroa y Rodríguez Larreta en las últimas semanas están mostrando resultados positivos. El blanqueo de empleados en negro y la posibilidad de legalización de trabajadores ilegales, que con sólo dos días de vigencia plena recibieron 58.000 solicitudes, lo que podría proyectar en un mes un blanqueo de entre 400.000 y 450.000 personas. El otro proyecto que está mostrando buenos resultados es la posibilidad de cancelar deudas impositivas con títulos públicos, mecanismo por el cual se reconocieron ya deudas por 148 millones de dólares desde el 15 de octubre hasta el lunes pasado.

La marcha de los tres planes, por lejos los más ventajosos en décadas para los morosos impositivos, es la siguiente:

• Moratoria impositiva.
Hasta el lunes pasado únicamente se habían anotado 2.990 personas que habían abonado 629.547 pesos por 1% del total de la deuda que mantienen con el fisco. Más de 90% de estos inscriptos fueron contribuyentes que ingresaron en los primeros cinco días de vigencia del llamado (la tercera semana de noviembre), que se sumaron para levantar las inhibiciones de sus cuentas corrientes. Como en la última semana de noviembre comenzó el último pico de crisis y como desde el lunes 3 comenzó el bloqueo bancario, la moratoria pasó al olvido. Probablemente la DGI ampliará la inscripción con el depósito de 1% al 25 de enero, cuando debía cumplirse con el pago del segundo 1 por ciento. Luego, en febrero, habría que abonar el otro 1 por ciento para completar 3 por ciento, que se necesita para sumarse al llamado y efectuar el primer pago del régimen en marzo. El nuevo plan de pagos incluye la regularización de deudas impositivas y previsionales, con la posibilidad de regularizarlas en 10 años en el primer caso y en tres en el segundo. En ambos casos el interés mensual es de 0,5 por ciento. Las cuotas mínimas serán de $ 100 y $ 50 en el caso de los monotributistas y los autónomos y no se aceptan ni patacones ni LECOP.

• Blanqueo laboral.
A priori, puede convertirse en el proyecto lanzado por Caro Figueroa que mayor interés generó en el público. Con sólo dos días de vigencia (viernes y lunes pasados), el promedio diario de solicitudes de alta temprana pasó de 23.000 a 58.000, mientras que ya se entregaron 2.390 números de CUIL (Clave Unica de Identificación Laboral) a trabajadores extranjeros en ese lapso. De continuar este ritmo, en un mes la cantidad de nuevos contribuyentes llegaría a los 400.000, mientras que los extranjeros legalizados totalizarían 50.000 personas. A través de este régimen el gobierno olvida las deudas previsionales mantenidas hasta la inscripción del empleado. La única condición es que únicamente pueden utilizar el beneficio las empresas que facturen hasta 48 millones de pesos anuales. El llamado tiene un límite de 60 días y terminará a comienzos de febrero de 2002.

• Pago de deudas con títulos.


La posibilidad de cancelar moras tributarias hasta el 30 de junio pasado con títulos públicos cuyo vencimiento sea el 31 de diciembre de 2005 le permitió a la DGI recuperar 148 millones de pesos desde el 15 de octubre hasta el lunes pasado. Este régimen vence el 31 de diciembre próximo, y también se estudia una prórroga. Si un contribuyente adopta este sistema, con el precio actual de los títulos públicos tendría una quita de entre 25 por ciento y 45 por ciento del total de su deuda, proporción que nunca se registró en la historia de las moratorias argentinas. El problema es que para ingresar se requiere tener dinero en efectivo para adquirir títulos públicos, ya que la posibilidad de tomar crédito para este fin desde el sistema financiero en la actualidad es directamente utópica. Además, los tenedores de títulos públicos locales que no entraron en el canje no venden los bonos si no es contra dinero efectivo. Este condicionamiento está frenando la operatoria.

Postergarían el vencimiento del próximo 20 de diciembre para enero o febrero. Se trata del pago de 1% de la operación que lanzó el gobierno hace un mes. "No podemos forzar a los contribuyentes en estos momentos", aseguraron desde la AFIP refiriéndose a la crisis financiera y la bancarización forzada.

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