El valor de los humoristas es que pueden resumir en un dibujo un editorial que demandaría varias carillas. A veces tienen grandes logros como sucedió en el último número de la revista «Noticias». Se explicó con un dibujo y un escueto epígrafe mejor que en decenas de páginas escritas en diarios que es lo que fundamentalmente separa a la Argentina y Brasil y lleva a una relación muy tensa entre ambas naciones. También el dibujante opina fuerte: no sólo Kirchner mira hacia atrás sino que el mandatario argentino no le llega a los zapatos al brasileño. Se ilustró así una nota del columnista Jaime Neilson que, ratificando la norma necesita muchas más palabras para decir lo mismo. Párrafos de la nota de este columnista:
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En la Argentina la elite política ha reaccionado frente al colapso de hace poco más de tres años imputándolo a la estupidez y malignidad del FMI llegando por esta ruta a la conclusión muy satisfactoria de que no le es necesario cambiar nada.
Parecería que los únicos que se sintieron sorprendidos por la negativa de Lula a sumarse al jihad argentino contra el FMI fueron el presidente Néstor Kirchner, sus colaboradores.
Había una vez en la que la Argentina era el Coloso del Sur, una superpotencia embrionaria que un día no muy lejano hablaría de igual a igual con otro Coloso, el del Norte, Estados Unidos. Aquel sueño se evaporó con rapidez desconcertante, pero aún persisten actitudes propias de los buenos tiempos cuando tanto el futuro como Dios eran indiscutiblemente argentinos. Por cierto, el presidente Kirchner dista de ser el único convencido de que la Argentina constituye una suerte de alternativa al resto del planeta y por lo tanto no tiene por qué respetar reglas fijadas por otros.
Aún más urticantes, si cabe, les han sido las declaraciones formuladas por voceros norteamericanos que, de manera un tanto desdeñosa, felicitan al Brasil por ser el líder natural de América latina.
Fastidio que sienten Kirchner,-Bielsa, Lavagna y otros por el protagonismo brasileño y por el escaso interés de Lula por acompañarlos en su cruzada contra el FMI y los acreedores. A muchos les es difícil aceptar que a ojos de la elite internacional el Brasil ya se ha distanciado de la Argentina y que tal y como están las cosas la brecha que los separa seguirá ampliándose.
También las previsiones de ciertas consultoras influyentes según las cuales antes de 2050 el Brasil, además de China, la India y Rusia (siglas BRICH), será una gran potencia económica.
¿Están dispuestos los dirigentes argentinos a aprovechar la rivalidad con el Brasil para emprender un esfuerzo auténtico o es que se limitarán a quejarse por la supuesta " arrogancia" de un vecino resuelto a actuar como si el futuro ya hubiera llegado? Aunque hay casi cinco veces más brasileños que argentinos, la diferencia macroeconómica entre los dos países es menos impresionante.
Conforme a las estadísticas que figuran en compendios como el anuario de The Economist, el producto per cápita argentino todavía es más de dos veces mayor que el brasileño, lo que hace pensar que, bien administrado, en las décadas próximas el país debería estar en condiciones de conservar la ventaja, e incluso aumentarla, contradiciendo de tal modo a los muchos que dan por descontado que el Brasil, gobernado por realistas, continuará progresando merced a sus propiosesfuerzos y a inversiones cuantiosas, pero que luego de agotarse el rebote posdevaluación la Argentina, en manos de ideólogos despistados, se empantanará una vez más como ya le es habitual.
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