Prácticamente todo el debate ayer entre banqueros centrales y economistas giró en torno a las ventajas del esquema de «inflation targeting» o metas de inflación. Alfonso Prat-Gay anunció la intención de ponerlo en práctica desde enero próximo. Apunta a que el Central haga público la inflación prevista para el año y cumplir esa meta utilizando los mecanismos a su alcance como las tasas de interés, agregados monetarios y el tipo de cambio. Con la credibilidad que gane en su puesta en marcha, el anuncio de las metas impacta favorablemente en las expectativas de empresas y público. La Reserva Federal no lo utiliza, pero EE.UU. tiene la moneda de mayor uso para reserva de valor. Alan Greenspan balancea sus decisiones entre la inflación y la recesión. Su instauración aquí busca apuntar a crear un marco de institucionalidad y transparencia y cuando hayan shocks externos que produzcan desvíos, explicar las razones y el tiempo en que se tardará en converger.
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