Tokio - El destituido presidente de Nissan, Carlos Ghosn, salió ayer de la cárcel tras pagar una fianza de 9 millones de dólares, prometiendo que preparará su defensa contra unas acusaciones de irregularidades financieras que, en su opinión, son “infundadas”.
Quedó libre extitular de Nissan
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Rodeado por guardias de seguridad y ataviado con una gorra azul y un barbijo, Ghosn salió de un centro detención en Tokio y pasó por delante de una nube de periodistas con una imagen casi irreconocible, muy alejada de su clásico estilo de traje y corbata.
El extitán de la industria automovilística estuvo confinado en una pequeña celda sin calefacción por más de 100 días.
Ghosn pagó la fianza de 1.000 millones de yenes (9 millones de dólares), una de las más altas jamás pagadas en Japón, luego de que el Tribunal de Distrito de Tokio rechazó una última apelación de los fiscales para mantenerlo en la cárcel.
El ejecutivo que fue también presidente de Renault y Mitsubishi Motors, aceptó estrictas condiciones de vigilancia para lograr su salida bajo fianza y aseguró que permanecerá en Tokio y que entregará su pasaporte a su abogado.
Además, acordó instalar cámaras a la entrada y salida de su residencia y tiene prohibido utilizar internet o enviar y recibir mensajes de texto. Ghosn tampoco podrá comunicarse con las partes involucradas en su caso y solo puede acceder a una computadora en la oficina de su abogado.
Agencia Reuters



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