Mientras en nuestro país sigue incrementándose el consumo de energía eléctrica y el suministro del invierno está pendiente de la evolución del clima, Chile y Uruguay ya anunciaron medidas de racionalización, admitiendo la crisis que van a tener en el invierno.
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El gobierno de Tabaré Vázquez tiene resuelto exigir la reducción de la iluminación en fachadas de edificios y comercios, de carteles luminosos y todas las luminarias decorativas, según informó ayer el director nacional de Energía, Ramón Méndez.
Además, agregó, se prevé prohibir la realización de espectáculos públicos nocturnos al aire libre, salvo que el gobierno otorgue una «excepción». Esa medida se implementará por la vía de un decreto que el Poder Ejecutivo piensa aprobar el próximo lunes y permitiría generar un ahorro de 5% en la demanda eléctrica.
El 14 de abril otro decreto ya restringió el consumo en las dependencias estatales y exhortó al sector privado a evitar gastos superfluos de energía.
«No estamos en una crisis, pero no queremos llegar a estar en una situación crítica», dijo Méndez. Explicó que no se esperan lluvias significativas para los próximos 15 días, lo que limita la generación de energía en las centrales hidroeléctricas que posee el país, de las cuales la principal es Salto Grande, de propiedad conjunta con la Argentina, que también se verá afectada por el mismo fenómeno meteorológico.
Méndez dijo que si los problemas se mantienen o intensifican, el gobierno adoptará otras medidas. «Estamos dando pasos de advertencia, para tratar de dejar para después posibles cortes» en el suministro de electricidad en los hogares, indicó. Aunque aclaró: «Hoy por hoy estamos muy lejos de llegar a eso».
Chile ya tomó medidas similares y está a la espera de no tener que interrumpir la energía a residenciales. En tanto, en el país trasandino la Compañía Manufacturera de Papeles y Cartones (CMPC), una de las principales empresas forestales y fabricantes de papel de la nación, resolvió trasladar a Perú una inversión de u$s 30 millones para construir una nueva planta, debido a los altos costos de la energía.
Las actuales condiciones que ofrece Chile en materia energética y eléctrica «hacen muy difícil lograr una producción rentable», afirmó un portavoz de la empresa.
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