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30 de julio 2008 - 00:00

Rebotó para dejar muchas más dudas

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Lo bueno de las palizas (golpizas son otra cosa) es que suelen durar poco y sirven para corregir algunos comportamientos excesivos. Claro que cuando la naturaleza del que la recibe es muy rebelde, no corrigen nada e incluso pueden exacerbar los comportamientos previos. Así, a la paliza del lunes, cuando el Dow retrocedió 2,11 por ciento, le siguió ayer un brote de euforia que lo hizo trepar 2,39 por ciento cerrando en 11.397,56 puntos. Nos queda a priori el interrogante de si la baja fue lo razonable, la suba fue lo razonable, lo razonable es 0,24% de mejora que dejaron ambas ruedas o nada de esto es razonable. En principio, así como no podíamos encontrar motivos concretos que justificaran el derrumbe, la recuperación de ayer se pudo asentar en distintos hechos. Al frente de todos (sobre todo, porque se sintió más por la mañana) tenemos el desplome del petróleo, que cerró en u$s 122,19 por barril, alejándose cada vez más de los u$s 147,25 que alcanzó el 11 de este mes. Si bien los problemas en Nigeria se exacerbaron, la demanda local de crudo sigue retrocediendo significativamente (nunca se dejó de utilizar tanto los automóviles como en el último mes de mayo) mientras el casi 1% que avanzó el dólar frente a las principales monedas le dio un espaldarazo adicional. A esto se sumó el reconocimiento de la gente de Merrill Lynch que sus problemas han crecido (tomaron una serie de medidas drásticas -ampliación de capital y venta de activos a valor de liquidación-, que derribaron sus acciones 9,5% en la apertura, pero que fueron recibidas con suficiente euforia como para que terminaran el día ganando 8,2%), lo que sirvió para alimentar un rally de más de 7% en el sector financiero.

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Podemos, además, sumar los buenos balances de US Steel y de Colgate Palmolive que demostraron que fuera del sector financiero (y últimamente el energético) el último trimestre no fue tan malo. A pesar de todas estas buenas nuevas, cuidado con confiarse. La tasa de los treasuries tuvo un importante repunte a 4,058% anual y el frente inmobiliario siguió brindando malas noticias. Sea prudente.

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