22 de febrero 2008 - 00:00

Rechazan empresarios el ilusorio pacto con Moyano

Gran rechazo motivó en varias cámaras empresarias el acuerdo "testigo" que alcanzó Hugo Moyano de 19,5% de incremento para camioneros. Interpretan que en la práctica la suba salarial será mucho mayor, entre 23% y 25%. Esto se debe a la incorporación de sumas no remunerativas al salario y a probables " bonus" que se otorgarán durante los doce meses de vigencia del pacto, sobre todo en un contexto de inflación creciente. El argumento de los empresarios es generalizado, de los industriales al sector de servicios: la caída de la rentabilidad hace imposible cumplir con semejantes ajustes salariales. No sólo los sueldos ya volvieron en dólares a niveles similares a los de la convertibilidad, sino que además el costo de los insumos se encuentra en valores récord. Si se insiste con semejantes ajustes de ingresos, advierten en las empresas, las consecuencias no se harán esperar: menos inversión (comienzan a surgir casos de líneas de producción que se mudan a Brasil), más empleo en negro para eludir el resultado de las paritarias y, como consecuencia, una actividad económica que puede resentirse antes de lo esperado.

Carlos de la Vega
Carlos de la Vega
Los empresarios salieron a criticar ayer con dureza 19,5% de aumento de salarios que el gobierno procura imponer como «caso testigo» para el resto de las negociaciones paritarias. El día después del acuerdo alcanzado por los camioneros -con el titular Hugo Moyano al frente-distintas cámaras empresarias expresaron la imposibilidad de responder a semejante suba porque «muchas empresas directamente pasarán a perder plata».

Advierten, además, que en los convenios podrían incluirse «cláusulas gatillo» para revisar los aumentos cada seis meses, lo cual quita previsibilidad. Y el temor generalizado es además que los aumentos excedan largamente 19,5% que se fijó públicamente en el acto de Casa Rosada.

  • Dureza

  • Uno de los que se expresó con mayor dureza fue Daniel Funes de Rioja, abogado laboralista y representante de la UIA: «El techo de 19,5% nos queda demasiado lejos. Ni por asomo la mayoría de las industrias está en condiciones de hacer frente a esta suba». Y no se privó de opinar sobre el acuerdo de los transportistas: «Ellos tendrán su realidad, pero las industrias deben competir con el mundo y con semejante suba de costos estamosen zona de riesgo».

    Carlos de la Vega, titular de la Cámara Argentina de Comercio (CAC), también rechazó enfáticamente los términos de la negociación: «El impacto de los salarios en una actividad como el comercio es total. Es peligroso hablar de alzas tan exageradas porque el sector no las puede soportar».

  • Traslado

    La consecuencia de esta situación sería el traslado automático a los precios por la suba de presión en los costos.

    No fue la única expresión en este sentido por parte de la UIA, donde volvieron a plantarse en 12% de aumento. El titular de la entidad, Juan Carlos Lascurain, volvió a pedir prudencia en las negociaciones y a reclamar ese nivel de ajuste.

    Resultó sugestiva esta postura de la entidad, considerando que en los últimos años siempre avaló las iniciativas del gobierno, incluyendo las referidas a las cuestiones salariales. «Somos los que más apoyamos esta nueva etapa de la Argentina. Ahora no nos pueden pedir un aumento que en la práctica va a ser de 25%, cuando ya ajustamos los salarios 170% en promedio desde 2002», expresó uno de los principales referentes de la Unión Industrial.

    En tanto, los responsables del acuerdo firmado el miércolesremarcaron que el aumento no obliga al resto. Pablo Moyano, secretario adjunto del Sindicato de Camioneros, explicó que «no puede ser tomado como caso testigo. En años anteriores, nuestra organización firmó acuerdos salariales que fueron superados por otras negociaciones». Sin embargo, el diputado Héctor Recalde ( representante de la CGT), sostuvo que el aumento de 19,5% es «una referencia ineludible» para las otras actividades, aunque «no quiere decir que ese índice sea para todos».

    Por lo pronto, en el Ministerio de Trabajo avanzan con el cierre de paritarias en niveles similares con los sindicalistas afines, incluyendo a Víctor Santa María ( encargados de edificios), Gerardo Martínez (Construcción) y Andrés Rodríguez (estatales).

  • Situaciones

    Entre los empresarios, hay situaciones que se agregan a la luz amarilla provocada por el ajuste salarial:   

  • El Sindicato de Comercio, liderado por Armando Cavalieri, pidió que se negocie la nueva paritaria con el sector seis meses antes de que finalice el convenio firmado por 15 meses. En vez de agosto, la nueva pauta salarial se fijaría en abril.

  • Se extiende el pedido de bonus antes del arranque de las paritarias. El caso paradigmático es el de Arcor, que luego de varias semanas de disputa accedió a pagar $ 1.200 a todos sus trabajadores, a la espera de la paritaria en dos meses. Otras empresas alimenticias sufrirían similares pedidos.
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