Sería casi un hecho que la propuesta de reforma impositiva que impulsa el gobierno de Fernando de la Rúa tendrá un contenido amplio, más cerca de la idea del jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, que la del ministro de Economía, José Luis Machinea. Ayer se conoció un nuevo capítulo que podría contener el proyecto y que ampliaría aun más el alcance de la reforma.A pedido del administrador federal de ingresos públicos (AFIP), Héctor Rodríguez, ya casi dependiente de la Jefatura de Gabinete y con aceptación de Colombo y de los principales gobernadores y ministros de Economía provinciales, se impulsará la creación de un solo archivo de contribuyentes que incluya los datos nacionales, provinciales y municipales de las personas físicas y jurídicas de todo el país. Actualmente en cada ámbito geográfico hay diferentes bancos de datos, y sólo con acuerdos de cruzamiento de información, la AFIP puede acceder a los archivos provinciales y municipales. Con la inclusión de este capítulo, ayer el jefe de Gabinete declaró públicamente que en los primeros 15 días de marzo «cuando todos estemos de regreso de las vacaciones» se presentará en sociedad la agenda definitiva sobre la que se basarán los debates parlamentarios y técnicos de la reforma del sistema impositivo. Para discutir el contenido de este proyecto ayer visitaron el Ministerio de Economía varios representantes de las economías regionales. A la reunión en el noveno piso del Palacio de Hacienda, se encontraron con el secretario de Relación con las Provincias, Oscar Cetrángolo, y el secretario de Hacienda, Mario Vicens, los ministros de Economía de Buenos Aires, Jorge Sarghini, y de Santa Fe, Juan Carlos Mercier; el ministro de Hacienda, Enrique Vaquié; el secretario de Hacienda porteño, Miguel Pesce y un representante por Córdoba.
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En este ámbito, los representantes de las provincias aseguraron que no se quedarán en la propuesta de Machinea de limitar el debate del contenido de la reforma a eliminar los impuestos a los Ingresos Brutos. Según Jorge Sarghini, en diálogo con este diario, el contenido del proyecto «debe ser integral», lo que equivale a «discutir el conjunto del sistema tributario en los niveles nacional, provincial y municipal». Para el ministro «hablar sólo de reducir Ingresos Brutos y Sellos es un error garrafal». Sarghini recordó que por orden expresa del gobernador Carlos Ruckauf, tanto él en sus encuentros en el Ministerio de Economía como Jorge Remes Lenicov en el Congreso cuando integre la comisión bicameral que debería discutir el tema en un nivel parlamentario, deben defender la tesis de una eliminación de los tributos a los Ingresos Brutos a cambio de una porción de la recaudación del IVA, además de discutir el futuro de la administración tributaria en el país.
Por su parte, Miguel Pesce adelantó que a partir de lo negociado ayer, es posible que haya un principio de acuerdo en la «convergencia en el cobro de los impuestos a los Sellos e Ingresos Brutos», pero reconoció que ayer «se habló de armonización pero no de homogeneidad en la reforma tributaria» con lo que «cada provincia mantendría autonomía en la modificación de la política fiscal de acuerdo a su realidad». Particularmente en el caso del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la preocupación es que si se producen cambios en el tributo a los Ingresos Brutos se afecte a 60% de los ingresos porteños.
Hoy continuarán las reuniones dentro del Palacio de Hacienda, organizadas por Cetrángolo, con la llegada de los responsables económicos de Catamarca, La Rioja, Entre Ríos y La Rioja. Para mañana o el lunes próximo las funciones continuarán con la visita de los ministros de Economía de la Patagonia, que tienen un capítulo aparte para discutir cuestiones impositivas con la Nación: el futuro de las ventajas impositivas de los combustibles.
Igualmente la consigna de Cetrángolo sigue siendo la misma: en el noveno piso de Economía sólo se debate la agenda para discutir como tratar los impuestos a los Ingresos Brutos y Sellos «y nada más» según declaró ayer el funcionario. Más allá de esto, el próximo dependiente de la Jefatura de Gabinete, Héctor Rodríguez, planteó que uno de los principales puntos que se deben discutir es la necesidad de crear un solo archivo impositivo que sirva para todas las dependencias de la AFIP y las oficinas de rentas de las provincias y los municipios.
Fuente única
La idea es que en un solo banco de datos se encuentre la información impositiva de una persona física (con nombre y apellido) o jurídica (empresas y sociedades en general), con acceso libre desde cualquiera de las reparticiones tributarias de cualquier ámbito.
De esta manera un agente de la AFIP podría tener los datos tributarios y fiscales de una empresa o contribuyente que esté radicado en cualquier ciudad del país, conociendo sus pagos y aportes a impuestos como Rentas, Inmobiliarios, Ingresos Brutos o Sellos (si no se eliminan), patentes de autos, etc. Actualmente la AFIP sólo puede conocer las situaciones impositivas si firma algún acuerdo bilateral con alguna provincia o ciudad. Generalmente las quejas del organismo recaudador de la Nación son que los gobernadores no quieren aportar estos datos, por miedo a que un contribuyente que paga más o menos bien en una provincia deje de cumplir localmente por estar al día con la AFIP. Este conflicto quedó bien en claro cuando hace dos años a la entonces ministra de Educación, Susana Decibe, se le ocurrió crear el «impuesto automotor para los docentes» que requería que la AFIP conozca los datos de los registros de los vehículos que los contribuyentes tenían declarados en las provincias, y que la mayoría de las administraciones regionales y municipales se negaron a aportar.