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Al término del encuentro del G-10 celebrado hoy en Basilea, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean-Claude Trichet, insistió en que estos mercados deben ser "tan transparentes como sea posible" y en que hay que mantener la "vigilancia" sobre la evolución del precio del crudo.
Trichet dijo que el G-10 no excluye que el encarecimiento de los combustibles repercuta negativamente en la economía global, pero que tampoco descarta que una bajada de su precio beneficie a la coyuntura.
El precio del petróleo volvió a batir récords históricos a finales de la pasada semana debido, principalmente, a la ola de frío en el hemisferio norte y a la fuerte demanda de China.
Sobre las previsiones para la coyuntura global, Trichet señaló que los banqueros centrales del G-10, que se reúnen en Basilea cada dos meses, mantienen el mensaje de su último encuentro y prevén un crecimiento "bastante robusto" de la economía mundial este año.
En su última reunión, celebrada el 10 de enero, el G-10 auguró un crecimiento sustancial de la economía mundial para 2005, aunque advirtió de riesgos derivados de la mayor volatilidad de los mercados financieros y predijo una nueva escalada del petróleo.
Trichet señaló hoy que tampoco hay cambios en las previsiones para los mercados emergentes y destacó que estos mercados, incluyendo China e India, "están mejorando de forma continúa y participando del crecimiento económico global".
Por otra parte, el banquero galo dijo que el G-10 no abordó en su reunión de hoy el plan de canje de deuda del Gobierno argentino, aunque "tomó nota" del resultado del proceso.
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