25 de agosto 2008 - 00:00

Recompra de bonos no ayuda: aún rinden 16%

Ana María Edwin
Ana María Edwin
El gobierno no tomó nota del fracaso de dos semanas de recomprar sus bonos e insiste en perfeccionar el mecanismo, a través de una licitación. El saldo de diez ruedas es desfavorable: los bonos valen menos que cuando se le colocaron BODEN 2015 a Hugo Chávez a 15% de tasa. Si el presidente venezolano se decidiera a hacer otra compra de esos títulos, se encontraría con la novedad de que lograría una tasa de 16%.

El riesgo-país, que el día anterior a esta operación estaba en 616 puntos, el viernes cerró a 670 puntos. El día del derrumbe por los BODEN 2015, había tocado 701 puntos. La efectividad de comprar bonos para elevar su cotización y pagar menos tasa cuando se salga al mercado internacional, se desmoronó el primer día hábil de la semana pasada, cuando el gobierno después de un retiro en El Calafate, insistió en mantener sin cambios el INDEC y la forma de medir la inflación. ¿Quién puede comprar los bonos de un país que avala una maniobra ilegal que perjudica a futuros jubilados, inversores y ahorristas?

Las alteraciones de la inflación que permite el gobierno son un segundo default. Sólo falta que lo convalide la Justicia. Al inversor extranjero este detalle no le interesa. Ellos ya casi no tienen en cartera bonos argentinos y los tratan como si fueran de un país en quiebra, por eso la tasa que debe pagar la Argentina es de 16% y equivale a un riesgo-país real de 1.300 puntos. En el otro lado, Cristina de Kirchner se esfuerza en demostrar que la Argentina es buena pagadora. Tal vez no se da cuenta de que el problema no es que pague en fecha, sino que pague lo que corresponde.

El mercado de bonos en una semana se achicó. Perdió 30% de su volumen. Los títulos donde no actúa el Banco Central o el Nación languidecen. Por caso, el BOGAR 2018, un bono de las provincias que marcaba el equilibrio entre renta y «duration», negociaba en su mejor momento más de $ 100 millones diarios. Con frecuencia alcanzaba y superaba $ 200 millones. En la semana pasada, en dos ruedas consecutivas, negoció menos de doscientos mil pesos diarios.

La licitación de bonos tiene destino de fracaso. Lo mejor que puede pasar es que sea el último intento artificial de mantener los títulos públicos con vida. Después deberían probar con sincerar la inflación.

Cuando se alega que el ahorro por mentir en la inflación es alto (porque pagan menos deuda), hay que recordar que ese gran ahorro se producirá en 2025, cuando se empiece a pagar el capital de los bonos del canje de la deuda. Antes no lo hay y sí costos como el de tomar dinero a 15% anual, pagar casi mil millones de dólares más por año por el cupón PBI y soportar una diaria fuga de capitales.

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