La preocupación por la fiebre aftosa se mantiene en el Mercosur y seextiende en los países del norte de América. Mientras Australia reconocíaayer a la Argentina como país libre del mal que no practica la vacunación yratificó que no tiene cerradas sus fronteras a la carne argentina aunque en loshechos no compra (es gran productor y exportador), en Estados Unidos, Canadá yMéxico lanzaron un operativo de simulacro frente a un potencial brote de fiebreaftosa. En tanto, Uruguay y Brasil se juntaron para establecer unprograma de control conjunto en la región.
Con este escenario, la inquietud por el rebrote de la enfermedad siguelatente en todo el continente aunque el comercio internacional tiende anormalizarse ante la gene-ralización de los riesgos.
El reconocimiento de Australia se da dos días después de unpronunciamiento similar de Nueva Zelanda. Ambos tienen un caráctersimbólico: «Estos reconocimientos sanitarios, que permiten la introducción aambos países de productos cárnicos, lácteos y derivados, tienen el valoremblemático de prove-nir de dos países que son los principales competidores dela Argentina en los mercados internacionales», indicaba el secretario deAgricultura de la Nación, Antonio Berhongaray.
En tanto, los tres países del Tratado de Libre Comercio de América delNorte (TLC), Estados Unidos, Canadá y México, iniciaron ayer un ejercicioconjunto durante el cual simularán que la región se ve afectada por un brote deaftosa entre su ganado. El Departamento de Agricultura estadounidense (USDA),conducido por Dan Glickman, dijo que ese procedimiento -el primerorealizado en el marco del TLC-prevé tres días de pruebas en los sistemas decomunicaciones de emergencia y de los planes de vacunación.
Reclamos
Finalmente, Brasil y Uruguay salieron al cruce de opiniones escuchadasen la región e insistieron en que la matanza preventiva de 35.000 cabezas deganado eliminó el reciente brote de fiebre aftosa. Ambos países reclamaronenérgicamente programas regionales para evitar una nueva epidemia enSudamérica. «Hemos tomado todas las acciones necesarias, y ambos países hanparticipado en forma conjunta», dijo el ministro brasileño de Agricultura, MarcusVinicius Pratini de Moraes. El mal, que puede causar la muerte al ganadosin ser nociva para humanos, resurgió meses atrás en la Argentina, Brasil, Paraguayy Uruguay. La aparición más reciente ocurrió dos semanas atrás enlos pastizales del norte de Uruguay, cerca de la frontera con Brasil, yobligó a Uruguay a replantear su esquema de exportaciones frente a ladecisión de los países importadores de frenar las compras de carne uruguaya,perjuicio que ya había sufrido la Argentina.



