Convertibilidad sería hoy de $102; reservas cubren 68%

Economía

Más allá de la preocupación por la cantidad de dinero emitido, es clave que el Central recompre por lo menos para duplicar las reservas netas.

Si hoy se volviera a implementar la convertibilidad el tipo de cambio nominal debería ser equivalente a cerca de los $102 por dólar. O sea, una especie de 1 a 100, en lugar de 1 a 1. Quizás hoy toda la atención se centra en la cantidad de dinero emitido, para sufragar el impacto de la pandemia, pero la contracara de esto son las reservas del BCRA. El último dato oficial es que el stock de reservas brutas se ubica en u$s43.200 millones, las que valuadas al tipo de cambio oficial representan poco más de $3 billones. Del otro lado del mostrador, el BCRA tiene pasivos por cerca de $4,4 billones: $2,11 billones de Base monetaria más $1,67 billones de Leliq más $0,61 billones de Pases Pasivos (ambos últimos son remunerados). De modo que el nivel de “cobertura” de esas reservas hoy alcanza al 68% de todos los pasivos, lo que no es ni más ni menos que el reflejo de la brecha entre el tipo de cambio oficial vigente y el de una teórica convertibilidad (46%).

Vale recordar que cuando comenzó la cuarentena el nivel de cobertura era del 80% con un tipo de cambio convertible de $79,2 y una brecha con el oficial del 24%. Mientras que el 10 de diciembre pasado, el Gobierno asumió con un nivel de cobertura del 93% donde el dólar convertible era de $64,3 y la brecha del 7%. Surge claramente el deterioro sufrido por el balance del BCRA en estos primeros meses del año. Hay que remontarse hasta el 13 de noviembre de 2019 para ver un nivel de cobertura del 100%, ahí el dólar convertible era de $59,9 y brecha 0. El máximo de los últimos años se dio el 9 de abril de 2019 con una cobertura del 146%, un dólar convertible de $30 y una brecha negativa de casi el 32%. Cabe señalar que cuando asumió Macri el nivel de cobertura era inferior al 40% y la brecha superaba el 160%. Luego vía devaluación y compra de reservas fue mejorando el ratio llevando la cobertura a niveles de entre 70% y 80%. Y más tarde con el auxilio del FMI y más devaluación logró tener más del 100%.

Todo esto sirve como guía o referencia y así lo toman en el mercado, sobre todo en momentos cambiarios turbulentos. No está demás señalar que la brecha entre el dólar “convertible” y el dólar PAIS (el oficial con el impuesto del 30%) se reduce a poco más de un 10%. Y sin entrar en el debate de si hay o no atraso cambiario, vale señalar que el tipo de cambio oficial está dentro del promedio histórico y hoy está presionado por la brecha, donde además le juegan en contra las retenciones y tipo de cambio en Brasil. Pero volviendo al tema de las reservas, en primer lugar hay que señalar que los u$s43.200 millones son reservas brutas, se estima que las netas o disponibles no superan los u$s10.000 millones que incluyen entre u$s4.000 y u$s5.000 millones de oro.

Días atrás el economista Miguel Kiguel señaló que la Argentina debería tener como mínimo, por ser una economía bimonetaria, entre u$s30.000 y u$s40.000 millones de reservas netas. Es decir que haría que el BCRA comprara por lo menos u$s20.000 millones para tener un stock de reservas netas de u$s30.000 millones. Si bien la literatura es muy prolífica y el debate sobre cuál es el nivel óptimo de reservas es amplio, se puede tomar como referencia la meta que se había fijado, en las buenas épocas, Federico Sturzenegger, de comprar reservas hasta un 15% del PBI. Hoy en día eso sería equivalente a u$s60.000 millones de reservas brutas, y de eso la mitad, según Kiguel, tendrían que ser disponibles, es decir, no contemplar ni los swap con China ni con otro país o entidad internacional, ni los encajes de los argendólares, etc.

Por lo tanto, en la medida que el BCRA logre ir comprando el superávit comercial, menguado por la crisis del coronavirus, debería ir mejorando su posición de reservas netas. Por eso es clave, no solo por los fantasmas de corridas cambiarias y demás especulaciones, ver cómo va comprando divisas el BCRA diariamente. Está entrando de lleno en la época de mayor estacionalidad de la liquidación de las exportaciones, luego el panorama se complica.

Ayer el Institute of International Finance (IIF) difundió un estudio sobre tipos de cambio paralelos en mercados emergentes y si eran una señal de sentimiento de mercado o predecían el rumbo del tipo de cambio oficial. Analizó los casos de Argentina y el Líbano, ambos con controles de capitales y regímenes de tipo de cambio oficial administrado. Tras estudiar 27 episodios donde los tipos de cambio paralelo tenían una alta brecha con el oficial concluyeron que en el caso argentino hay una relación estadística sólida entre la prima paralela en una semana dada y la intervención cambiaria la semana siguiente. Un aumento de 10 puntos porcentuales en la prima paralela reduce las compras netas de divisas en un 0,2% del stock de reservas. “Es más probable que veamos ventas de divisas por parte del Banco Central cuando se amplíe la prima paralela” que una devaluación, concluyen.

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