Resistió bien Kirchner pedido chileno por gas
El presidente Kirchner resistió ayer en Mendoza una nueva embestida de su colega chilena Michelle Bachelet para que la Argentina mantenga por debajo del costo que le fijó Bolivia el precio del gas que luego le terceriza. Chile no puede comprar directo a Bolivia porque mantienen el viejo pleito de la salida al mar para el país del altiplano, que perdió la Guerra del Pacífico de 1879. El mandatario argentino logró que se prolongue el molesto diálogo entre ministros y volver sobre el tema a nivel presidencial dentro de 90 días, cuando conversarán nuevamente en la próxima Cumbre del Mercosur. En el lapso podría suceder que Brasil, gran consumidor de gas boliviano, negocie un precio. La Argentina por poseer, por ahora, el fluido, usa un tercio del gas que le llega de Bolivia y le agrega dos partes, de distinto origen. Los chilenos dicen que les cobran todo al precio boliviano incluida la parte local y que, además, por usarlo poco no se peleó un valor más barato. La Argentina en realidad no debería exportar nada de su producción local a Chile ni a ningún país (también lo hace con Brasil y Uruguay) porque tiene reservas conocidas muy escasas, sólo para unos 10 años. También sostiene -fuera del lenguaje diplomático- que Chile tuvo un subsidio a su economía de gas argentino por 11.000 millones de dólares durante 10 años cuando el ex presidente del país trasandino Patricio Aylwin logró ganarse la simpatía del ex presidente Carlos Menem y obtuvo un aprovisionamiento baratode gas por un acuerdo que nunca tuvo ratificación en el Congreso. Los economistas sostienen que buena parte del tan alabado crecimiento chileno se debió a ese subsidio de gas barato desde la Argentina y que dentro de un tiempo recién se verá el real potencial de la economía trasandina con precios de mercado elevados, surgidos del accionar de Evo Morales al ganar la elección en Bolivia.
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Néstor Kirchner y Michelle Bachelet arriban a la sede del
encuentro, una bodega mendocina. Lo lógico: no cedió la
Argentina en su postura sobre precio de gas.
Según Santiago, la Argentina se había comprometido a aumentar la tasa hasta 35%, con un precio en frontera que no superaría los 4 dólares por millón de BTU (Unidad Térmica Británica), pero el alza significó un valor de entre 4,5 y 4,8 dólares.
Este capítulo reavivó el conflicto por la reducción en 2004 de las exportaciones argentinas de gas natural, que la Argentina destina en 95% a Chile y del que, a la vez, es único proveedor.También había irritado al gobierno de Bachelet la reciente imposición argentina de un precio diferencial para los vehículos de patente extranjera que compren combustible en las zonas fronterizas.
Otro tema de discusión fue el polémico mapa argentino que se atribuyó una zona de los Hielos Continentales o Campos de Hielo, en el extremo austral de la frontera común, cuya demarcación está pendiente, lo que generó la protesta de Chile.
La declaración final firmada por los dos mandatarios dice lacónicamente que el diálogo fue «franco y constructivo», en «un clima de confianza y respeto mutuo», pero no hace alusión a ninguno de los temas que han herido la relación. Kirchner viajó ayer a Mendoza acompañado por su esposa; el jefe de Gabinete, Alberto Fernández; el canciller, Jorge Taiana; el ministro de Planificación, Julio De Vido, y los secretarios de Combustible, Cristian Folgar, y de Obras Públicas, José López. Bachelet llevó como comitiva al vicecanciller, Alberto van Karen; el secretario general de Gobierno, Ricardo Lagos Weber; el ministro de Obras Públicas, Eduardo Bitrán; el intendente de Valparaíso, Iván de la Maza, y el embajador chileno en la Argentina, Luis Maira.



