26 de noviembre 2001 - 00:00

Retrocedió a 1995 el ingreso de argentinos

Retrocedió a 1995 el ingreso de argentinos
Los años de expansión que tuvo la economía entre 1995 y 1998 fueron destruidos por la actual recesión: el ingreso per cápita de los argentinos cayó 14% desde que se inició la crisis e iguala ya al ingreso promedio de mediados de 1995, pleno efecto tequila.

Así se desprende del informe semanal de Fundación Capital, que pronosticó que «las perspectivas no son mejores para el año entrante» ya que, «si en 2002 el PBI no alcanzara tasas de crecimiento positivas, muy probablemente la desocupación superará el récord histórico de mayo de 1995, cuando alcanzó 18,4%».

En tal sentido, la entidad estimó que «a mediano plazo, suponiendo la recuperación del crecimiento económico a partir de 2003», a fines de la presente década la desocupación apenas habrá descendido 11% de la población activa.

«La persistencia y profundidad de la actual recesión, que ya ingresó en su cuarto año consecutivo, provocó un obvio deterioro en el nivel de bienestar de una vasta porción de la población», sostuvo.

En este sentido, los números de la crisis son inapelables: 16,4% de desempleo, 32,7% de pobres y 10,3% ni siquiera satisface sus necesidades nutricionales mínimas.

Además, la entidad puntualizó que seguramente la próxima medición arrojará niveles de desempleo «muy superiores» al de los últimos relevamientos.

La fundación sostuvo que «el desempleo es el gran motor de la desintegración social» y re-marcó que en el país existen 815 mil jefes de hogar sin empleo que equivalen a 36% de los desempleados. Asimismo, pronosticó que a octubre pasado el desempleo habría rondado 17,3% de la población activa afectando a 2,4 millones de habitantes.

Contradicciones

«La crisis económica y social de la Argentina, brutalmente evidenciada en la pérdida del crédito internacional y en la caída del bienestar de un vasto sector de la población, ha llegado a un nivel tan agudo que pone de manifiesto las contradicciones e ineficacias más ocultas de la política pública», sostuvo la entidad que encabeza el economista Martín Redrado.

En este orden, consideró que «si se argumenta que toda crisis es una oportunidad, éste puede ser el mejor escenario para rediseñar un Estado que casi no cumple ninguna de sus funciones básicas».

«Dicha reforma no consiste en practicar recortes presupuestarios sucesivos e indiscriminados como los de los últimos años, sino lograr que el dinero público llegue efectivamente a sus destinatarios ilegítimos».

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