Rial: "El blindaje es un negocio de corto plazo"
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Periodista: ¿El blindaje financiero es el punto de partida para el crecimiento sostenido como dice el gobierno?
Osvaldo Rial: Es necesario. Los desequilibrios acumulados a lo largo de estos años nos llevaron a esta situación extrema. Pero debe existir responsabilidad de todos los sectores económicos y políticos tanto para entender la necesidad del blindaje como para analizar las causas que nos llevaron a este presente. Sería irresponsable no advertir el rol del blindaje ante la fragilidad actual, pero aún lo sería más si no entendiéramos que a partir del mismo debemos asumir con seriedad el análisis de hacia dónde vamos. El blindaje no puede ser el salvataje a un modelo agotado, sino el puente hacia el crecimiento.
P.: ¿Cómo es eso?
P.: ¿Cree que el Fondo se equivoca en sus recomendaciones?
O.R.: Debemos recordar que el FMI y gran cantidad de economistas avalaron la suba de impuestos creyendo que así se lograría el equilibrio fiscal, bajaría el riesgo-país y caería la tasa de interés. Lejos de este pronóstico, lo que falla es la concepción sobre cómo inducir el crecimiento de la economía.
P.: ¿Cómo se induce?
P.: ¿Está rota la cadena de pagos?
O.R.: Está muy deteriorada en muchos sectores industriales, prioritariamente en las PyMEs y empresas del interior del país. Se da la paradoja que muchos empresarios están reacios a vender por el temor a la incobrabilidad. Cuando observamos que invertir en una economía no es rentable y se prefiere no vender, estamos en un sistema sin lógi ca económica. Además me preocupa que la Argentina no ha tomado conciencia de las consecuencias de la desnacionalización salvaje que ha tenido el sector empresario. Se han trasladado las decisiones de inversión al extranjero y se pierde conciencia de la realidad social y económica del país. Debemos establecer un conjunto de medidas específicamente orientadas a favorecer la recuperación de las empresas nacionales, tal como hace Brasil y otras naciones desarrolladas.
P.: ¿Qué expectativas tiene con la cumbre de presidentes del Mercosur?
O.R.: Los industriales esperamos que se pueda avanzar en el fortalecimiento del bloque. Existen muchos temas pendientes de solución con Brasil y al mismo tiempo una profunda convicción de que el Mercosur es prioritario para la inserción de la Argentina en el mundo. Nuestra vinculación con Brasil debe profundizarse en lo político. Por eso comparto la decisión de la cancillería de negociar el ALCA pero a través del Mercosur.
Ingenuidad
O.R.: Es ingenuo analizar las decisiones en términos de si está bien o mal. Cada país prioriza sus intereses nacionales y es claro que nuestro país debe negociar el ALCA desde la fortaleza que implica el Mercosur. Con respecto al ALCA no se puede seguir perjudicando la producción nacional en aras de acelerar un proceso de integración.
P.: ¿Qué pasó con el documento de consenso del Grupo Productivo con los bancos?
O.R.: La UIA puso en la mesa de discusión un documento donde plantea la necesidad de modificaciones de fondo en el modelo aplicado en los '90. Tenemos diferencias con los bancos en el diagnóstico de situación y en el camino de salida. Hay visiones distintas en materia de política comercial, de reducción de la tasa de interés, de establecer un ingreso para los jefes de familia desocupados y de la forma en que ellos plantean financiar la rebaja de impuestos (con arancelamiento de servicios y mayor reducción del gasto público), que para nosotros es recesiva. Además planteamos que la reforma impositiva debe orientarse fundamentalmente a reducir costos en el sector transable.
P.: ¿Se crecerá en 2001 2,5% como figura en el Presupuesto?
O.R.: Si aplicamos medidas dirigidas a restablecer capacidad de consumo a la gente comenzará un círculo virtuoso en la economía donde mayor demanda determinará crecimiento de la recaudación, baja del riesgo-país y por ende posibilidad de reducir los impuestos en forma sostenida. Las tasas de crecimiento potenciales pueden ser muy superiores a las proyectadas hasta el momento.
Inversión
O.R.: Creemos que va a haber un aumento para 2001, ya que prácticamente este año se paralizaron todas las decisiones de inversión. Pero para lograr que la llegada de inversiones modifique el escenario económico de crisis se requieren otros niveles de rentabilidad. En este sentido el nivel actual de las tasas de interés en términos reales es incompatible con la realización de cualquier proyecto de inversión productiva.
Entrevista de Adrián Biglieri



