25 de marzo 2008 - 00:00

Rompería hoy Cristina el silencio ante paro

Cristina de Kirchner
Cristina de Kirchner
Tanto el Ministerio de Economía como la Jefatura de Gabinete se preocuparon ayer por enviar un mensaje contundente a los productores agropecuarios: «Estamos dispuestos a conversar y dialogar todo lo que haga falta, pero de ninguna manera mientras continúen los cortes de ruta». Ayer confluyeron en el Palacio de Hacienda varios colaboradores del ministro Martín Lousteau y el secretario de Agricultura, Javier de Urquiza. Acelerarán posibles « medidas complementarias» que servirían como compensación ante el fuerte impacto que generó en el sector la adopción de retenciones móviles a la soja: entre ellas figuran subsidios, baja en el costo del flete y en fertilizantes (la semana pasada se anunció una disminución en el costo de la urea granulada, sin mayor resultado). No figura, sin embargo, una marcha atrás con el polémico ajuste de las retenciones anunciado hace un par de semanas.

«Mañana se reúnen las cuatro entidades del campo. Esperamos una señal de ellos para retomar el diálogo», sugirieron desde Economía. Ayer se produjeron una serie de contactos informales con los principales referentes de dichas entidades para que la medida de fuerza quede en suspenso. El problema es que los pequeños productores tomaron vuelo propio y no está claro que respeten un pedido de levantar los cortes de ruta si proviene de CARBAP o de la más combativa Federación Agraria.

En el gobierno prefieren no hablar de un cierre temporario de las exportaciones de carne, con el objetivo de asegurar la provisión interna, hoy jaqueada por el paro. Saben que resultaría aún más irritante y no tendría resultados prácticos si lo que se busca es retomar la negociación.

  • Interlocutor

  • Cristina de Kirchner arribó anoche y seguía el conflicto desde la quinta de Olivos. Y hoy aprovechará un acto de AySA a las 18 en Casa Rosada para referirse a aquél.

    El principal interlocutor de la Presidente es el jefe de ministros, Alberto Fernández, quien durante todo el fin de semana salió a criticar con dureza a los productores, calificándolos de «insensibles». Fue, además, quien decidió avanzar con la modificación de las retenciones junto con Lousteau. Su preocupación principal ahora es evitar que se produzca alguna desgracia en las rutas que han sido cortadas por enfurecidos chacareros.

    Hubo, asimismo, distintos llamados a intendentes del interior de la provincia de Buenos Aires, como también de La Pampa y de Santa Fe para que sean ellos lo que intenten sosegar los caldeados ánimos de los productores. El problema es que muchos de esos intendentes están atrapados entre la lealtad política y la creciente presión de la población, que depende exclusivamente de la evolución del negocio agrícola.

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