Sarkozy contrató dos Premio Nobel y anunció medidas
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Nicolas Sarkozy al frente de una multitudinaria rueda de
prensa ayer en el Elysee Palace en París, inaugurando
2008. Sin embargo, no fue un inicio tan feliz para la izquierda,
ante los deseos de Sarkozy de expandir la
jornada laboral de 35 horas.
Preguntado en rueda de prensa si esperaba que 2008 supusiera el fin de una medida introducida hace una década por los socialistas que entonces estaban en el poder, Sarkozy expresó con claridad, «a decir verdad, así es».
En noviembre ya había anunciado sus planes para acabar con esta medida, por ejemplo haciendo que algunas firmas se desvinculen del límite de 35 horas a cambio de aplicar subas salariales. La oposición socialista criticó la rueda de prensa de dos horas por su parquedad en medidas concretas que aborden las preocupaciones principales de la opinión pública, como el poder adquisitivo.
También salieron al choque los sindicatos franceses. «Si se trata del fin de la duración legal del tiempo de trabajo, es cuestionar las horas extraordinarias, su remuneración adicional y, por tanto, el ' trabajar más para ganar más'», afirmó el sindicato CFDT (Confédération Française Démocratique du Travail) en un comunicado. El gran eslogan de la campaña electoral de Sarkozy, que quería ser el «presidente del poder adquisitivo», era «trabajar más para ganar más».
Pero Sarkozy se esforzó por anticiparse a esos ataques y en su discurso aclaró que «el poder adquisitivo es un anticipo, pero no es lo único. Reducir el debate político al poder adquisitivo es absurdo».
Respondiendo a una amplia variedad de preguntas, incluida si tenía previsto casarse con la modelo Carla Bruni, la representación africana en organizaciones internacionales y el servicio sanitario, Sarkozy trató de lustrar su imagen de hombre de acción.




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