"Todavía falta el voto de La Matanza y ya tenemos casi 70%." La risueña frase, más común de una elección, salió ayer de un funcionario de Economía, sonriente por lo bien que viene el canje de deuda en default. Anoche, la aceptación se acercaba a 70%, lo que ya es éxito para el gobierno si se piensa que supera el piso de 50% con que se conformaba -o decía que se conformaba- el presidente Kirchner. Ese dato puede estar retrasado en el cómputo y ser aún mayor porque falta una gran masa (simbólicamente La Matanza, el distrito más poblado del país). En la Argentina, el canje ya es casi total: llega a 94% ( Kirchner, pícaro, dijo conformarse con 80%). El final se conocerá recién el miércoles próximo ya que las cámaras compensadoras tienen 3 días hábiles para terminar sus cómputos.
Hasta anoche, en el Ministerio de Economía la aceptación al canje de la deuda no llegaba a 70%. De todas maneras, en el equipo económico no había preocupación. Todo lo contrario: según relataron a este diario, la información que recibe contiene al menos 24 horas de atraso, y esperaban que en la última jornada hoy se sumen algunos puntos adicionales.
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Concretamente, el circuito funciona de la siguiente manera: un bonista firma ante su entidad financiera la aceptación de la oferta. Pero ese banco a su vez puede esperar a presentarla con el fin de acumular todas las órdenes que recibe de sus clientes. Una vez que lo hace, se bloquean los bonos en las cajas de valores o de compensación de títulos, lo que a su vez se informa con cierto atraso al Bank of New York, agente del canje. Y es esta entidad la que informa al Ministerio de Economía la marcha de la aceptación de la oferta. Por eso la tranquilidad con casi 70% de adhesión que existía hasta anoche ya que había un buen margen para incrementarlo. «Es como que resten computar en una elección los votos en el conurbano bonaerense. Sin La Matanza, nada está dicho aún sobre el resultado final», graficó un funcionario consultado. Paralelamente, pese a que está la impresión de que en el exterior los grandes inversores ya jugaron su apuesta, hay quienes sostienen que, por ejemplo, administradores de fondos líderes como Fidelity presentan un sólo ticket de adhesión -con varios ceros obviamente-que no genera ninguna traba para la entidad que lo procese (y al tratarse de un gran jugador, la entidad que lo tiene como cliente le asegura que rápidamente le da curso a su orden).
Lo que está claro es que las cajas compensadoras ya advirtieron al Ministerio de Economía que se tomarán las 72 horas hábiles que disponen por contrato para dar a conocer el resultado de los traspasos de bonos. En la oferta argentina están trabajando cuatro entidades: Euroclear, Clearstream (del Grupo Bursátil Alemán), DTCC (Depositary Trust and Clearing Corporation de los Estados Unidos), y la Caja de Valores en Argentina. Los bonistas japoneses ingresaban por Euroclear. Era en cierta medida previsible, dado que al cierre de la oferta temprana, el 4 de febrero hasta cuando rigió el privilegio para los pequeños bonistas que optaran por el bono Par (sin quita pero que paga en 2038), las tres cámaras del exterior se tomaron esas 72 horas hábiles para remitir la información al BoNY y por ende al Ministerio de Economía. Sólo de la Caja de Valores ya se puede decir que adhirió poco más de 94% de los bonistas argentinos.
Por ello es que en el gobierno se insiste en que no habrá información oficial hasta el miércoles, en realidad el jueves próximo más allá de trascendidos que puedan circular. Pero sí se puede anticipar el anuncio previsto para el 18 de marzo con el cierre final y completo de todo el proceso, lo que en definitiva adelantará la cotización de los nuevos títulos bajo la forma «when and if» (sujeta a ejecución «cuando y si se emiten» esos papeles). Tampoco habrá prórroga del canje, algo una vez más descartado anoche en el Palacio de Hacienda.
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