23 de mayo 2005 - 00:00

Se acuerda con Fondo o más deuda por u$s 4.000 millones

Los vencimientos que enfrenta la Argentina incluyen los interesesde los nuevos bonos poscanje, la cancelación de laprimera cuota de capital de BODEN 2012 y pagos a organismos,entre otros conceptos.
Los vencimientos que enfrenta la Argentina incluyen los intereses de los nuevos bonos poscanje, la cancelación de la primera cuota de capital de BODEN 2012 y pagos a organismos, entre otros conceptos.
El gobierno tendrá un duro cronograma de vencimientos de deuda hasta fin de año. Si no hubiese acuerdo con el FMI en los siete meses que le quedan a 2005, habrá que hacer frente a pagos de capital e intereses por nada menos que u$s 9.600 millones. El mes más complicado es agosto, cuando vence casi un tercio del total.

La cifra incluye las obligaciones con organismos y el pago de títulos, tanto los emitidos posdefault (fundamentalmente BODEN y BOGAR) como los nuevos bonos poscanje (Par, Discount y Cuasi Par) que serán entregados en las próximas horas.

Las obligaciones más importantes son los u$s 700 millones que se pagarán en intereses vencidos en las próximas horas por la deuda poscanje y la cancelación de la primera cuota de capital de BODEN 2012, que insumirá u$s 1.420 millones.


La carga de vencimientos ya incluye la postergación de vencimientos no obligatorios que otorgó el FMI la semana pasada por u$s 1.465 millones (sólo hasta fin de año, también refinanció otros u$s 1.000 millones que vencen en los primeros cuatromeses de 2006). Por eso, apurar la negociación será fundamental para cerrar el año sin apremios financieros: todavía quedan u$s 2.200 millones por pagarle en lo que resta de 2005.

Cuanto más demore la suscripción del acuerdo con el Fondo, mayor será la carga financiera que deberá afrontar el gobierno hasta fin de año.

El superávit primario, la colocación de bonos que fue autorizada y las refinanciaciones de organismos (como sucede con el BID y el Banco Mundial) ayudan para ir reduciendo el volumen de vencimientos.

Sin embargo, los cálculos que realizan distintos estudios económicos mencionan que la brecha de financiamiento entre las obligaciones y las fuentes para acceder a fondos frescos se acerca a los u$s 4.000 millones.
La manera más lógica de hacer frente a este rojo de financiamiento sería procurar un acuerdo con el Fondo, todavía resistido políticamente pero difícil de eludir si se analiza detalladamente la situación financiera. Existen algunas alternativas para cubrir dicha diferencia sin el acuerdo con el FMI, pero ninguna es sencilla. Según un análisis del estudio Broda, éstas serían las más accesibles:

Aumentar las colocaciones de deuda en el mercado local. Hasta ahora se autorizaron emisiones por u$s 2.000 millones, pero el cupo podría ampliarse.

Utilización de reservas del Banco Central, lo que representaría un costo político para Martín Redrado ya que implicaría un cambio en la Carta Orgánica de la institución para incrementar los préstamos al Tesoro.

Aumentar el superávit fiscal por encima de lo previsto en el Presupuesto, lo cual es posible.

• Colocar no menos de u$s 900 millones en el resto del sector público, tal como se hizo el año pasado a través de pagarés para auxiliar al Tesoro (bajo la figura obligaciones financieras de corto plazo). Ante este panorama, es claro que recurrir a un acuerdo con el Fondo que permita refinanciar el mayor porcentaje posible de vencimientos sería lo más sencillo y, sobre todo, lo menos costoso.

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