Se concretó estatización de Austral y Aerolíneas
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Ricardo Jaime y Julio Alak (futuro gerente general de la aérea) flanquean al abogado de
Marsans que inicialó el acuerdo. Testigos: Diego Serra (UALA), Rubén Fernández (UPSA),
Jorge Pérez Tamayo (APLA), Edgardo Llano (APA) y Ricardo Frecia (AAA).
Jaime, a pesar de que convocó a los cinco gremios que lo acompañaron en esta ofensiva final para estatizar las aéreas, no le permitió acceso al preacuerdo a ninguno de los dirigentes sindicales presentes en su despacho. Estaban Ricardo Frecia (auxiliares de a bordo), Edgardo Llano (personal de tierra), Rubén Fernández (personal superior), Diego Serra (pilotos de Austral) y Jorge Pérez Tamayo (pilotos de Aerolíneas), principal «socio» del funcionario en la reestatización.
Concretamente, el acuerdo prevé un lapso de sesenta días -el mismo período en que los gremios aceptaron «paz social»- en los que dos grupos de contadores (uno designado por el Estado, otro por Marsans) determinarán el valor de la compañía, el monto de sus pasivos y decidirán si una de las partes le debe algo a la otra. Si hay acuerdo, se pagará; de lo contrario, hará falta convocar a un árbitro neutral.
Cabe recordar que el pasivo -al menos hasta la semana pasada- trepaba a u$s 890 millones, de los cuales u$s 240 millones serían exigibles. Ayer trascendió que el gobierno habría desembolsado otros $ 50 millones -que se suman a los $ 104 millones que gastó el Estado en la última semana para pagar sueldos y combustible- para saldar deudas con YPF, con el sistema de reservas Amadeus y otros proveedores.
El dato no es menor: el pago a la petrolera tiene como objeto algo tan sencillo como que los aviones no queden en tierra por falta de nafta, y ponerse al día con el mayor sistema de reservas del mundo hará que los pasajes de Aerolíneas vuelvan a venderse en todo el mundo a través de agencias de turismo.
Durante el período de «due dilligence» la compañía será administrada por un «comité de gestión» que integrarán tres miembros designados por el Estado y otros dos por Marsans. Hasta ahora, los únicos nombres confirmados son los de Julio Alak -que sería designado gerente generaly Vilma Castillo por el gobierno, y Jorge Molina por Marsans, al que podría acompañar el actual presidentedel directorio, Horacio-Fargosi. El quinto nombrees una incógnita que se develaría en pocos días más, seguramente antes del lunes.
En el anuncio volvió a faltar APTA (técnicos), el sindicato del ex subsecretario de Transporte Aerocomercial, Ricardo Cirielli, enemistado a muerte con Jaime. Por eso, y porque en 2001 -cuando Marsans ganó la licitación para quedarse con Aerolíneas- él apostó todas sus fichas al grupo Eurnekian, el líder de los técnicos declaró ayer a la agencia española «EFE»: «No estoy de acuerdo con que el Estado se haga cargo de la deuda de Aerolíneas, que debería afrontar Marsans: la empresa no debería ser estatizada, sino pasar a capital privado, sea nacional o extranjero, y que el Estado mantenga una participación que le permita resguardar ciertos intereses estratégicos».
Los otros cinco gremios coincidieron en la conveniencia de estatizar la compañía, al menos en público. Sin embargo, en charlas «off the record» algunos admitieron que era la única solución inmediata a la vista, atento al caos operativo que muestra el grupo aéreo local.
Así, APA volvió a plantear la posibilidad de que mañana se produzca una situación inmanejable en Bariloche.



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