Mañana se conocerá oficialmente el índice de desempleo, que, según el presidente Néstor Kirchner, sería de entre 10,2% y 10,3% en lo que respecta al cuarto trimestre del año pasado. De modo que la tasa de desocupación volvería a niveles de mediados de 1994, cuando alcanzó 10,7%.
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Claro que al dato oficial habría que adicionarle el número de beneficiarios de planes Jefas y Jefes de Hogar Desocupados (son aproximadamente 1,4 millón de personas), lo que implicaría que la tasa real de desempleo se eleve a niveles de por lo menos 12,2%. Es decir que, aun tras un trienio de crecimiento de 9% anual promedio, hay más de 4 millones de personas con problemas de empleo.
Esto, explican los economistas, se debe a que la elasticidad empleo-producto (que mide cuántos puestos de trabajo se crean por cada punto de crecimiento del PBI) ha caído significativamente en los últimos años. De modo que a la economía cada vez le cuesta más esfuerzo generar un nuevo empleo. Uno de los argumentos más esgrimidos en las últimas semanas frente a esta realidad es que las empresas no pueden satisfacer su demanda laboral en el mercado por la falta de personal calificado.
En este contexto se enmarca el plan lanzado recientemente por el gobierno al anunciar mejoras en los planes sociales, a través del cual busca incentivar a los beneficiarios del plan Jefes a pasarse al programa de capacitación. La tasa de desocupación en 2003 bajó 5,9 puntos (de 20,4% a 14,5%) y, en 2004, se redujo 2,3 puntos (de 14,4% a 12,1%). Si se confirma el dato del cuarto trimestre del año pasado en torno a 10,2%, en 2005 la caída sería de 2,8 puntos. Esto refleja la rigidez que está mostrando el proceso de recuperación económica en términos de mejora de los índices de desempleo.
Debe tenerse en cuenta que en la performance de los datos de empleo y desocupación también jugará un rol determinante la tasa de actividad, que representa la cantidad de personas que están buscando trabajo en forma activa. En el tercer trimestre del año pasado, esta tasa aumentó, llegando a 46,2%. Los datos del tercer trimestre de 2005 dieron una tasa de empleo de 41,1%; la de desocupación, de 11,1%; y la de subocupación, de 13%. En función de la dinámica que viene mostrando la economía, cabría esperar que a fines de este año la tasa de desocupación descendería, tras 13 años, a un dígito, un anhelo que aspira alcanzar el presidente Kirchner. Una de las claves también pasará por la batalla contra el empleo no registrado, que, según datos del INDEC, supera 46% del total.
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