13 de mayo 2004 - 00:00

Se esperan más aumentos para gasoil y naftas

Daniel Cameron
Daniel Cameron
La disparada del precio del petróleo en el mercado internacional anticipa que habrá nuevas subas en los precios de los combustibles en el mercado local. Si bien Shell rompió las reglas de juego y dispuso el lunes una suba de 4,3% en el gasoil, que fue seguida al día siguiente por Esso, también es cierto que el gobierno al aumentar las retenciones a las petroleras perdió su mejor arma para la negociación, y ahora las tratativas se darían en otras condiciones.

Según informaciones confiables, Shell volvería a tomar la iniciativa en las próximas horas y haría un ajuste, esta vez en el precio de las naftas. La misma actitud tomaría Esso. Estas dos empresas, por no tener petróleo propio, acumulan una deuda con las petroleras de más de 160 millones de dólares, que se acrecienta a medida que sube el precio internacional del petróleo. Pero también aplicarían subas las otras dos grandes que comparten el mercado de combustibles: Repsol YPF y Petrobras
.

• Congelamiento

La deuda de las refinadoras con las productoras deriva del convenio firmado con las productoras, y homologado por el gobierno, según el cual el petróleo se vende en el mercado local a 28,5 dólares por barril desde enero de 2003, cualquiera sea la cotización internacional. La deuda por la diferencia entre el precio interno y el externo iba a compensarse cuando el petróleo bajara de 28 dólares, alternativa que ya dejó de verse como inminente, debido a la inestabilidad política en Medio Oriente.

El último convenio venció el 30 de abril, y las negociaciones con el secretario de Energía, Daniel Cameron, quedaron congeladas, mientras el gobierno se aplicaba a la elaboración del plan energético. Las petroleras, además, prefirieron dejar el tema para cuando estuviera resuelto el aumento en el precio del gas en boca de pozo para la industria y el GNC.

Aunque voceros del gobierno dijeron que no se permitiría una suba en los combustibles, tanto las productoras como las refinadoras venían coincidiendo en que «los precios deben tender a normalizarse, fijando un sendero para volver a reflejar la cotización internacional».

La propuesta que formuló públicamente Oscar Vicente, de Petrobras Energía, consistía en subir el valor del petróleo a 31 dólares, lo que derivaría en una suba de alrededor de 5% en el valor de los combustibles.

Luego de que Shell tomó la iniciativa con el primer aumento, el escenario cambió. Ahora, puede suponerse que las petroleras ajustarán primero los precios de los combustibles, y luego se sentarán a negociar un nuevo convenio.

Entre las petroleras siempre se escucha que «no
conviene quedar un escalón más abajo dentro del mercado porque la demanda se reubica, y el que se quedó atrás vende más, pero vende más de un producto que le da pérdida o, por lo menos, una ganancia muy estrecha». Si se sigue este razonamiento, las empresas volverán a negociar con el gobierno cuando todas hayan acomodado los precios de naftas y gasoil al público.

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