Que la Reserva Federal esta vez no iba a retocar la tasa testigo resultaba una realidad virtual y solamente un golpe de timón sorpresivo -que hubiera provocado desastre- podía corregir lo que en la tarde de ayer se supo. Tampoco había nada como para festejar, siendo tan cantado el resultado, pero el camino del Dow le vino bien confirmarlo y producir con ello un aumento de 0,66 por ciento. Que no pudo ser seguido por el Bovespa y constituyendo sí la sorpresa del día, por su baja notoria.
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El Merval, para alegría de sus seguidores, se adhirió al rumbo marcado desde Wall Street, ignorando al vecino, y sacó su rueda con saldo positivo. Tuvo un mínimo en 1.652 puntos, llegó a un máximo de 1.672 y finalizando en una marca de 1.660. Con esto se produjo una diferencia muy parecida al Dow, con 0,61 por ciento, para enderezar la semana nuevamente. Lo mejor que se pudo verificar es haber elegido por la senda ganadora, estando a pocas fechas de cerrar el mes. Una pulseada que se vino verificando, entre el buen pasado estadístico que posee el noveno mes -favorable a las acciones- y los altibajos que debió ir soportando en el curso de este setiembre.
El volumen se situó en la medianía, al menos saliendo de lo más mediocre, y se consiguieron $ 39 millones.
Con esto cubrió 10% de segmento sobre los totales, completando una rueda que se destacó por lo correcto entre sus relaciones. Y que, además, las piezas clave no fueron grandes figuras del índice. Tenaris, apenas con cambios y 134.000 papeles. Galicia menos de 1%, 0,2% en la plaza de Acíndar. Reuniendo porcentajes de las que pesan menos, se armó un conjunto ganador: y vale.
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