Los datos sobre la economía de los EE.UU. conocidos ayer aumentaron la confianza en que en el segundo semestre del año la economía norteamericana crecerá con más fuerza.
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Quizás estos mejores datos influyan en la reunión del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal que sesiona desde ayer y tiene que definir hoy el nivel de las tasas de interés. Hay quienes dicen que los nuevos indicadores alentarán una baja de un cuarto de punto, en lugar de medio. Ayer el índice de confianza de los consumidores que elabora el Conference Board subió en junio por segundo mes consecutivo a su mayor valor en seis meses.
El índice trepó a 117,9 desde 116,1 de mayo. Es el nivel más alto desde diciembre pasado cuando el indicador llegó a 128,6 puntos.
El indicador en realidad no mide el presente sino lo que creen los consumidores que sucederá en los próximos seis meses. Cuanto más alto el índice, más posibilidades hay de que aumente el gasto de los consumidores, dato clave para la reactivación.
• Mayor optimismo
«Actualmente, los consumidores son más optimistas de lo que fueron todo el año en relación con los negocios y las perspectivas laborales en seis meses», dijo en un comunicado Lynn Franco, directora del Centro de Estudios del Conference Board. «Hay escasos motivos para creer que los consumidores detendrán drásticamente sus hábitos de gasto, y también hay escasas razones para prever que los consumidores saldrán de compras de forma masiva. La economía debería seguir expandiéndose a su actual ritmo lento», agregó. También mejoró otro indicador clave, el de los pedidos de bienes durables que crecieron en mayo 2,9%, según informó el Departamento de Comercio.
En abril los pedidos de este sector habían caído 5,5%, por eso el repunte de mayo sorprendió a los analistas, que esperaban una nueva caída. Para tener una idea de la desaceleración que tuvo la economía de Estados Unidos en esta primera parte del año, los pedidos de bienes durables de mayo son 11,5% menores a los del mismo mes de 2000. Se considera bien durable a aquellos que están fabricados para tener una vida útil de tres años como mínimo.
Las empresas norteamericanas ordenaron bienes durables por 188.500 millones de dólares. Los pedidos de automóviles, aviones y semiconductores explican el aumento de estos pedidos.
Si se excluyen los equipos de transporte, los pedidos de bienes duraderos en mayo aumentaron 2,7%, después de una disminución de 3,9 por ciento en abril. A su vez, los inventarios de bienes durables bajaron 0,5% en mayo.
Por otra parte, la suba de 0,8% en mayo en las ventas de nuevas viviendas se sumó a las buenas noticias de la economía. Según el Departamento de Comercio, se vendieron el mes pasado 928 mil viviendas.
Este es un indicador que Alan Greenspan, titular de la Reserva Federal, sigue de cerca. Cada vivienda nueva lleva, además de los materiales de construcción y mano de obra, equipamiento de electrodomésticos, sanitarios y muebles, por lo que tiene un efecto multiplicador sobre el consumo.