¿Qué decir cuando por tercera vez consecutiva el mercado arranca del lado ganador, pasa a la zona perdedora cuando llega el mediodía, se recupera por la tarde y cierra más cerca del sin cambios que de marcar una verdadera suba o baja? (el Dow ganó ayer 0,3% cerrando en 13.245,64 puntos). En principio, una alternativa es tratar de explicar lo que pasó con la sarta de nuevos eventos y noticias que se conocieron durante la jornada. La otra (en realidad hay "otras") es pensar en alguna cuestión de índole "técnica" que lleva a que se reitere el mismo comportamiento una y otra vez. Dentro del primer grupo podemos poner a la merma del índice de indicadores de liderazgo, al crecimiento del PBI menor que lo esperado y al incremento del desempleo, a la decisión del Banco Central de Japón de no mover sus tasas (por la recesión) y la China de elevarlas (por la inflación), al anuncio de la federación nacional de tiendas minoristas que espera la peor Navidad en un lustro y al informe de la manufacturas de la Fed de Filadelfia que alerta de la retracción económica en esa región, a la primera pérdida en los 84 años de vida de Bear Stearns, a rumores que MBIA -la mayor aseguradora de bonos del planeta-estaría "fundida" y que Merrill reconocería pérdidas adicionales por u$s 7.000 millones (¿sorprende que lo peor del día pasó por el sector financiero?).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En el segundo estaría la liquidación de posiciones por cuestiones impositivas (se venden los papeles ganadores para no pagar ganancias), un poco de "window dressing" (quienes tienen carteras "horribles" adquieren "papeles ganadores" bajo la idea que esto desincentivará la huida de sus inversores) y por sobre todo el arbitraje de carteras buscando menos riesgo y más ganancias (subieron Oracle, Qualcomm, Microsoft, etc.), todo dentro de un escenario atípico -bajista-para los últimos días del año, complicado por el notable paso al costado que han dado los inversores. ¿Pero, importa lo que está pasando en la Bolsa? Cuando quienes trabajan en Wall Street se incrementaron en promedio sus premios de fin de año en 14 por ciento, a pesar de haber sido el peor año para la actividad financiera en lo que va del siglo (el sector entró ayer en un "bear market"), nos cuesta creerlo.
Informate más
Dejá tu comentario