La inflación se ubicará "entre 7 y 11 por ciento" este año, según previsiones del Banco Central, que anunció hoy que cumplió las metas establecidas en su Programa Monetario durante el cuarto trimestre de 2006, acumulando catorce trimestres consecutivos de estricto cumplimiento de las pautas monetarias.
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En sus previsiones de inflación subyacente para 2007, el Central indicó que "incluyen una desaceleración en la medición entre puntas respecto a lo verificado en 2006, proyectándose que la suba del IPC se ubique dentro de una banda de entre 7 y 11 por ciento, de acuerdo a los lineamientos del Programa Monetario 2007".
En cuanto al cumplimiento de las metas monetarias, la autoridad monetaria informó que el nivel promedio del M2 (que se define como la suma del circulante en poder del público y los depósitos en cuenta corriente y en caja de ahorros, en pesos, de los sectores privado y público) se ubicó en aproximadamente 123.500 millones de pesos en diciembre último.
"El estricto control de los agregados monetarios que se viene desarrollando a lo largo de los últimos dos años se reflejó en una sostenida desaceleración de la tasa de crecimiento interanual del M2 que en el año cayó alrededor de 6 puntos porcentuales, para alcanzar en diciembre un valor en torno a 18,9 por ciento", explicó el Central.
Este aumento resultó cerca de 3 puntos porcentuales por debajo del crecimiento estimado del PIB nominal.
Entre los componentes del M2, el Central destacó el comportamiento del circulante en poder del público, cuya tasa de variación interanual cayó 7 puntos porcentuales a lo largo del año.
Además, la autoridad monetaria prosiguió con su política de acumulación de reservas internacionales lo que le permitió recomponer y superar los niveles de reservas que se observaban a comienzos de enero, antes del pago al FMI.
Para evitar cualquier desequilibrio del mercado monetario, el Central instrumentó cambios en la política de encajes, la cancelación anticipada de redescuentos que habían sido otorgados durante la crisis de 2001-2002 y la emisión de letras y notas del Banco Central (LEBAC y NOBAC).
En conjunto, todos los instrumentos y las operaciones del sector público permitieron absorber gran parte de la expansión monetaria generada por las compras de divisas que realizó el BCRA en el transcurso de 2006, informó la entidad.
En cuanto al Programa Monetario 2007, el Central adelantó que "se basa nuevamente en metas intermedias de agregados monetarios, y la variable escogida para monitorear su cumplimiento seguirá siendo el M2".
Asimismo, el Programa prevé una desaceleración gradual en el ritmo de crecimiento de los medios de pago, aunque proyectó "un escenario base donde el M2 crece por debajo del producto nominal".