Según estudio queda petróleo para garantizar el suministro por 41 años
-
Mapa de las exportaciones récord argentinas: los destinos y productos que sorprendieron detrás del salto comercial
-
¿Plazo fijo si o no? Cuánto generan $4.000.000 a 30 días
Smith atribuyó el alza del precio del petróleo durante 2003, hasta una media de casi 29 dólares por barril de Brent (su nivel más alto en los últimos 20 años), al aumento del consumo por encima de las previsiones, la caída de los inventarios, y el cierre de centrales nucleares en Japón.
Además, recordó que en los últimos 18 meses se ha producido un especial nerviosismo en los mercados por la guerra de Irak, el terrorismo, y la interrupción del suministro en Venezuela y Nigeria.
El analista de BP también apuntó que China registró en 2003 un aumento de su demanda total de energía del 13,8 por ciento, en sintonía con su fuerte crecimiento económico, que alcanzó el 9 por ciento.
China, que representó el pasado año el 41 por ciento del aumento de la demanda mundial de petróleo, incrementó sus importaciones de crudo el 32 por ciento.
Smith comentó que otro de los protagonistas del mercado energético mundial es Rusia, que, a diferencia de China, incrementa su producción a mayor ritmo que su consumo.
Rusia ha aumentado su producción total de energía en un 18 por ciento desde el año 1998, especialmente en petróleo, donde ya alcanza una cuota mundial del 6 por ciento.
Los países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) acaparan el 77 por ciento de las reservas mundiales de crudo, con un especial peso de Arabia Saudí, que posee el 23 por ciento de las existencias conocidas, el mismo porcentaje que el resto de países ajenos a esta organización.
Rusia cobra especial relevancia en el mercado del gas natural, al acaparar el 27 por ciento de las reservas mundiales conocidas, seguido de países de Oriente Medio como Irak, Qatar y Arabia Saudí.
Smith también se refirió brevemente al Protocolo de Kioto, al comentar que será difícil reducir el nivel de emisiones de gases de efecto invernadero porque por ahora la economía seguirá basada en el carbón.



