4 de febrero 2005 - 00:00

Senado aprobó ley que prohíbe mejor oferta

No le tomó más de diez minutos al Senado ayer sancionarle al gobierno el proyecto que prohíbe mejorar la oferta actual del canje. No es ley todavía, pero el gobierno lo quería votado hoy antes del cierre del primer tramo del canje. No sólo frena posibles mejoras en la oferta: también fija que los bonos que no entren en la operación saldrán de cotización y le prohíbe a Roberto Lavagna hacer cualquier tipo de acuerdo judicial con bonistas. Aunque tuvo poca repercusión en el mercado, hubo fuertes críticas de acreedores en el exterior. Se considera que no es legalmente aplicable, sobre todo en un país que violó siempre ese tipo de frenos legales, como la Ley de Intangibilidad de Depósitos.

Senado aprobó casi sin debate la ley «tapón». No se recordaron casos como la Intangibilidad de los Depósitos.
Senado aprobó casi sin debate la ley «tapón». No se recordaron casos como la Intangibilidad de los Depósitos.
El Senado sancionó ayer, casi sin debate y en tiemporécord (10 minutos), el proyecto de ley que en teoría cierra cualquier posibilidad para que en el futuro se mejore la oferta a bonistas que no ingresen en el canje o se reabra la operación una vez concluida.

El proyecto oficial, una muestra de la preocupación del gobierno por la marcha del proceso, fue anunciado por Roberto Lavagna el miércoles por la tarde y pocas horas después, casi de incógnito incluso para los legisladores, ingresó en el Congreso. Después de una rápida negociación -en la Casa Rosada por la mañana con los jefes de bloque-, el gobierno consiguió que los senadores incluyeran el proyecto para tratamiento sobre tablas en la sesión de ayer y que Diputados garantizara la sanción definitiva el próximo miércoles (ver nota aparte).

• Amnesia

No hubo cuestionamientos al texto enviado por el gobierno, y mucho menos alguna modificación. Nadie recordó la historia más que fallida y vergonzosa en el Congreso de otras leyes «tapón» que nunca se cumplieron. Como las tres ocasiones en que se dictaron leyes estableciendo que nunca más se lanzarían moratorias impositivas en la Argentina -que fueron derogadas sistemáticamente para proceder a anunciar planes de pago a morosos de la AFIP-, o la más famosa Ley de Intangibilidad de los Depósitos, que Domingo Cavallo hizo sancionar pocas semanas antes de decretar el «corralito» financiero.

Como no eran temas para recordar y todo estaba acordado con los presidentes de los bloques, los senadores se apuraron para pasar rápido el proyecto.

La ley fue así sancionada y enviada a Diputados, con 46 votos a favor y ninguno en contra, pero cuatro senadores decidieron abstenerse: los puntanos Liliana Negre de Alonso y Raúl Ochoa, la provincial Nancy Avelín -ofendida por no haber sido convocada más temprano a Casa de Gobierno para recibir explicaciones sobre la iniciativa- y el socialista Rubén Giustiniani.

Pocos argumentos apoyaban la tesis del gobierno: convencer mediante una ley a los acreedores de todo el mundo de que la Argentina no lanzará una mejor oferta a la ya formulada una vez que cierre el actual período de canje: «Esta
es la última oferta que puede hacer la Argentina», explicó el presidente del bloque peronista, Miguel Angel Pichetto, repitiendo la frase que Lavagna pronunció hasta el hartazgo y que muchos acreedores todavía no creen.

La norma no sólo establece la prohibición del Congreso -poder del Estado encargado de autorizar la emisión y el «arreglo» de la deuda, pero que ha cedido al Ejecutivo históricamente esa tarea- de modificar las condiciones del canje lanzadas en el decreto del Poder Ejecutivo o proceder a una reapertura del proceso si el actual, una vez terminado, no cumple con las expectativas: «El Poder Ejecutivo Nacional no podrá, respecto de los bonos, reabrir el proceso de canje», dice el texto.

También le impide al gobierno «realizar acuerdos judiciales o extrajudiciales» con los bonistas que no canjeen sus títulos antes del límite del 25 de febrero.

El próximo martes, un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, y Finanzas emitirá el dictamen en Diputados -tal como
Eduardo Camaño y el jujeño Carlos Snopek le garantizaron a Lavagna- y el miércoles se convertirá en ley en el recinto de Diputados.

El apuro del gobierno en sancionar ayer el proyecto demostró la desesperación del Ministerio de Economía para subir el nivel de adhesión al canje que no cubre las expectativas de economistas y analistas. De hecho, Lavagna quiso tener una puesta en escena en el Congreso ayer, para que el proyecto tuviera algún avance antes del cierre previsto para hoy del período de adhesión de preferencia para suscribir el bono Par. Confía el ministro en que una ley de cierre del canje lo ayudará a arriar voluntades.

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