28 de marzo 2005 - 00:00

Será complicada la semana para los bonos argentinos

Comienza una semana clave para los bonos argentinos. Hoy no será el mejor día para ellos. A partir de mañana se tendrá un panorama más claro, cuando el juez Thomas Griesa determine en una audiencia pública si libera o no los bonos defaulteados que embargó, depositados en el Bank of New York.

• Se especula que los bonos poscanje corren riesgo, porque el viernes próximo el gobierno deberá pagar el cupón de intereses atrasados y entregar los certificados de las nuevas láminas. Pero, ¿qué les dará el gobierno a los titulares de los bonos defaulteados que dejaron en el Bank of New York sus láminas para recibir los nuevos bonos? Toda la operación está en riesgo.

A todas luces, el fallo es injusto porque se está embargando al tenedor de bonos, pero cabe reconocerle soberbia al gobierno argentino que despreció el poder de quienes no entraron en el canje y ahora le hacen esta astuta y sofisticada jugada legal. El gobierno se descuidó; si no, debería haber blindado toda la operación del canje.

• Ya el miércoles, último día hábil de la semana pasada, los bonos poscanje perdieron hasta 12% de su valor y valen menos que los bonos defaulteados cuando se los entregaron para el canje. Es difícil imaginar lo que pueda pasar hoy en el mercado, pero no hay optimismo. Lo más lógico sería que no se hicieran operaciones porque los tenedores no quieran vender.

La medida no sólo afecta a los bonos poscanje, sino que compromete también la deuda posdefault emitida después de que Rodríguez Saá anunció la cesación de pagos. Esa deuda que está plasmada en títulos como las distintas series de BODEN, BOGAR 2018 o BOCON PRE8, PRO11 y PRO12, se va a ver afectada en sus precios por contagio. El miércoles bajaron hasta 5%.

• La decisión de Griesa llega en un momento en que la Argentina está complicada por la suba de las tasas de interés en Estados Unidos y por la inflación interna. Estos dos inconvenientes ya habían oscurecido el panorama para emitir nuevos bonos por parte del gobierno para pagar parte de la deuda que vence este año.

Aunque se solucione el problema con un fallo que destrabe el embargo, queda un antecedente de vulnerabilidad para la Argentina que siempre se paga con tasas más altas. Además, refuerza la opinión de los países del G-7 que no reconocen que el país salió del default con la aceptación de poco más de 76% de los acreedores.

• Otro dato importante del miércoles es que mientras el dólar contado soportó leves bajas, en el mercado de futuro hubo compras que hicieron subir el precio de todas las posiciones. Este mercado era netamente vendedor hasta hace pocos días.

Más allá de todo, el día que el presidente Néstor Kirchner pidió un boicot contra la empresa Shell por el aumento de precios, fue una fecha bisagra. Desde aquel momento, la economía no parece ser la misma y eso que se logró lo más difícil: salir del default.

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