El Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA) consideró que «sólo un pequeño grupo de empresas beneficiadas por la devaluación» podrá otorgar aumentos de sueldos «suficientes para recuperar lo perdido por la inflación». Por este motivo, la entidad aseguró que «están condenadas al fracaso» las negociaciones entre las cúpulas de la CGT y la Unión Industrial Argentina.
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En este marco, IDESA propuso reducir el nivel de las contribuciones patronales para incrementar los salarios y recuperarla pérdida de poder adquisitivo tras la devaluación. «Es más prioritario reducir impuestos al salario que las retenciones a las exportaciones», dijo.
Según un análisis realizado por la entidad, el Estado se financió durante 2004 con 17% de ingresos procedentes de retenciones a las exportaciones y el impuesto al cheque, dos impuestos considerados «rústicos y altamente distorsivos».
En tanto, 13% de los ingresos provino de impuestos al trabajo, es decir, contribuciones patronales sobre la nómina salarial. El 70% restante provino de impuestos al consumo, a las ganancias y otros tipo de tributos. «Con esta estructura de financiamiento se logró un superávit neto de pago de intereses de deuda de casi 12 mil millones pesos», consideró IDESA. En tal sentido, advirtió que «se trata de una situación inestable debido a que, entre otros factores,el 30% del financiamiento proviene de impuestos que por razones sociales y económicas deberían ser eliminados», pero aclaró que «sin esos recursos, en lugar de superávit, habríamos tenido déficit». Frente a esta situación, la entidad propuso «reducir las imposiciones que gravan los salarios más bajos a través de fijar un mínimo no imponible».
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