«¿Lo voltearon o no al gerente de Techint?» «Todavía no lo sabemos.» El interrogante surgió con natural espontaneidad en la asunción anoche de Luis Betnaza como vicepresidente de la UIA. Ciertamente, no era mala voluntad. El férreo secreto de sumario implantado por el juez Javier López Biscayart impidió conocer hasta muy tarde que Alejandro Gerlero, el ex Skanska contratado por Techint después del escándalo de las coimas, estaba incluido en la lista de los detenidos por el caso. La captura dispuesta por el juez resultó un bálsamo para la Casa Rosada que viene insistiendo en que los supuestos sobornos en la construcción de los gasoductos Norte y Sur son un negocio entre privados. Idea, además, para un gobierno que hace músculo poniendo a raya a los empresarios. Lo ocurrido alimenta la hipótesis oficial sobre el caso, que intenta disipar responsabilidades de funcionarios públicos. Uno de los detenidos tendría antecedentes por supuestas irregularidades en la construcción de un acueducto en La Pampa. A todos se les imputa presunta asociación ilícita fiscal, una figura que ya ha sido utilizada en otros casos (como el de las armas) para que los inculpados delaten a los autores del delito. El caso promete más sorpresas. En el expediente de las coimas, un fiscal ya pidió investigar al secretario de Energía y a otras tres empresas.
El actual gerente de proyectos de TGN/Techint y otros seis ex integrantes de la cúpula directiva de la constructora sueca Skanska habrían sido detenidos ayer por orden del juez en lo Penal Económico Javier López Biscayart, quien investiga si hubo evasión impositiva en el desarrollo de la ampliación de una obra pública. Los detenidos serían los encargados del «proyecto» relacionado con la obra de ampliación del Gasoducto del Norte.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Uno de ellos seria Alejandro Gerlero, señalado por el gobierno como un ex hombre de Skanska que se pasó a Techint luego de que estalló el escándalo de las coimas para la construcción de los gasoductos Norte y Sur.
«¿Por qué para la ampliación de los nuevos gasoductos TGN/Techint propone precios porcentualmente superiores a los que estimó y a los que adjudicó a Skanska en las ampliaciones de 2005?», se interrogó el gobierno en una solicitada. En esa publicación, la Casa Rosada intentó mostrar que el supuesto caso de corrupción era un negocio que sólo involucraba a la sueca Skanska-Techint y no a funcionarios del gobierno.
Los otros detenidos serían los ex CEO de la firma Mario Piantoni y Gustavo Vago y los ex gerentes Alejandro Varni, Sergio Zarega, Roberto Zareba y Juan Carlos Bos. Con estas nuevas detenciones suman nueve los apresados por el affaire Skanska. Cuando se inició la investigación, el magistrado procesó y detuvo por asociación ilícita a Adrián Félix López y a Miguel Angel Hernández, directivos de Infiniti Group, una de las proveedoras de las facturas apócrifas.
Imputación
Al cierre de esta edición se conoció que todos los ex directivos de la sueca Skanska pidieron ayer la excarcelación.
El juez les imputa el presunto delito de «asociación ilícita para la evasión tributaria». Es decir, los acusa de haber armado una asociación ilícita que generaba facturas truchas, mediante las cuales evadió impuestos con los que habrían pagado las coimas para ganar la concesión de los gasoductos.
Sin embargo, ese criterio no sería acompañado por la AFIP, que actúa como querellante en esta causa. El organismo disiente de la calificación porque sostiene que Skanska no tenía como objeto fabricar facturas apócrifas para evadir.
La compañía admitió que los detenidos integraron el cuadro gerencial de la firma hasta 2006, cuando fueron despedidos como consecuencia de una auditoría interna sobre el proyecto de ampliación del Gasoducto Norte.
De ese sumario se desprendió que los despedidos fueron parte de la cadena de mando que habría aprobado la utilización de las presuntas facturas apócrifas, motor de la investigación por una presunta maniobra de evasión tributaria en las obras.
En ese momento, la constructora admitió que había evadido impuestos y pagó la deuda, pero los ex directivos de la firma continuaron bajo observación por el presunto pago de coimas a funcionarios públicos para la ampliación del gasoducto, concesionado a Transportadora Gas del Norte (TGN).
Ello provocó preocupación en el gobierno, que sostuvo una y otra vez, a través del propio Kirchner y del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, que TGN licitó las obras que ganó Skanska con sobreprecios de 152 por ciento; por lo tanto, concluyó, se trataba de «corrupción entre privados».
La orden de captura de los siete ex directivos fue emitida el lunes por la noche, aunque las detenciones comenzaron a producirse ayer, tras diez operativos efectuados en Capital Federal y el Gran Buenos Aires.
La decisión del juez de avanzar con los arrestos surgió cuatro días después de que la Cámara en lo Penal Económico dispuso el desdoblamiento de la causa, una medida que acotó la investigación de López Biscayart a las presuntas maniobras de evasión impositiva. En tanto, su colega en el fuero federal Guillermo Montenegro quedó a cargo del expediente por el posible pago de coimas, aunque esa división impulsada por la Cámara podría inmovilizar las investigaciones.
Sin embargo, ayer desde ambos tribunales se salió a desestimar un nuevo conflicto entre los magistrados. Según dijeron Biscayart y Montenegro, resolvieron «trabajar en forma mancomunada y codo a codo» en ambas pesquisas porque «son conscientes de que si no aúnan criterios y no intercambian información, la causa podría trabarse».
La intervención de López Biscayart comenzó en 2005, a partir de una denuncia de la AFIP sobre facturas truchas que aparecieron en el balance de varias empresas, entre ellas Skanska.
Dejá tu comentario