El NASDAQ cerró el día con una mejora de 0,39%. Pero lo cierto es que moviéndose incesantemente de uno y otro lado de la línea de arranque a lo largo de todo el día, el que las tecnológicas quedaran en positivo pareció ser más fruto de la casualidad que de razones de fondo. Alguien podría decir que se estaba adelantando lo que se conocería luego del cierre sobre los números de Sun Microsystems y especialmente de Microsoft, que reportaron ambas números por encima de lo esperado, y fueron beneficiadas con una suba en el "after hours".
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Pero ni la variación final ni la lógica resisten este análisis. Lo que es más, los números de la empresa de Bill Gates llegaron con mucho de "contabilidad creativa", por lo que habrá que ver hoy cómo se interpretan realmente las cosas. Fuera de esto, el resto de los grandes índices quedó del lado perdedor (los fabricantes de semiconductores se desplomaron 2,5 por ciento según el índice de la Bolsa de Philadelphia). Si bien no en lo peor de la jornada, el Dow retrocedió 0,76 por ciento, a 9.163,22 puntos, y la medida más amplia del mercado, el S&P 500, cedió 0,86 por ciento. Lo que también cedió, e incluso mucho más, fue el volumen negociado especialmente en el mercado electrónico, que cayó 22 por ciento, a 1.790 millones de acciones, en tanto que en el NYSE se hicieron operaciones por 1.269 millones. Con apenas algunas empresas del sector de consumo, biotecnológicas y algunas otras de software quedando del lado ganador, fue evidente que el cambio de humor que se registró el miércoles seguía en la mente de los inversores. Es así que la falta de anuncios de verdaderas ganancias en las empresas (General Motors, McDonald's, Merck y Boeing, llegaron todas con números en línea o debajo de lo esperado; sólo Coca-Cola y Merrill Lynch superaron las expectativas), la preocupación ante una economía que no se recupera (la Fed de Philadelphia anunció que la economía en su sección se contrajo por undécimo mes consecutivo, y subió el número de personas pidiendo seguro de desempleo) y la incertidumbre que sigue generando la aparición de nuevos casos de ántrax, están tomando su costo sobre lo más tradicional de las grandes empresas del mercado. IBM, United Technologies, Exxon, sumadas a las que anunciaron resultados decepcionantes, fueron entonces las más golpeadas, en un día en que hacía falta mucho más que cumplir con lo que se esperaba para quedar del lado ganador. Al vez, el mejor ejemplo de los tiempos que corren lo dio el banco de inversión Bear Stearns, que anunció un recorte sin precedentes de sueldos y en el número de empleados. Informate más
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