Ankara - La lira turca sigue vacilante pese a los esfuerzos del Banco Central para sostenerla. La inyección de más de 1.000 millones de dólares en préstamos a los bancos sirvió para que la devaluación en una semana sea de 24%, en lugar de 35% de los dos primeros días. La Bolsa perdió otro 2 por ciento después de la erosión de cerca de 30 por ciento de la semana pasada.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Pero el valor del dólar y las acciones no son el mayor problema de la economía turca, sino la inflación.
El Banco Central, cuyo titular renunció el fin de semana pasado y fue seguido por el director general del Tesoro, abrió ayer la canilla del crédito interbancario para estabilizar hacia abajo la tasa de interés, que había alcanzado 6.000 por ciento. En realidad, los mercados parecen esperar decisiones más incisivas y señales más claras de que el gobierno continuará con su proyecto antiinflacionario original, en franco naufragio por el aumento sobre todo de los bienes de importación, los combustibles en primer lugar.
Se teme que estos productos aumenten aun más después de la semana de fiestas religiosas, del 3 al 11 de marzo.
El ministro de Finanzas, Sumer Oral, confirmó el empeño del gobierno en cumplir el programa del FMI para llevar la inflación por debajo de 10 por ciento al final de 2002.
Los sindicatos de empleados públicos, de izquierda, convocaron ayer a manifestaciones en todo el país, durante las cuales fueron arrestadas decenas de personas.
También la influyente Iniciativa Civil, un reagrupamiento de organizaciones sindicales, patronales y agrícolas toma cada vez más distancia de ese programa. En tanto en Bruselas indicaron que la crisis «no afecta a las relaciones con la Unión Europea ni a sus perspectivas de adhesión». El comisario europeo Gunter Verheugen, responsable de la Ampliación en la Comisión Europea recibió ayer a la tarde al ministro turco de Asuntos Exteriores, Ismail Cem, con quien analizó los próximos pasos que se darán en la fase de preadhesión.
Dejá tu comentario