Se conocieron ayer más datos sobre el buen ritmo con que continúa operando la economía. Según el INDEC, en febrero, la actividad económica creció 10,4% anual y, así, el primer bimestre acumula un incremento de 9,7%. De esta forma, la economía recuperó el nivel de actividad que tenía antes de la salida de la convertibilidad. Fue la industria el sector más dinámico en el primer bimestre, al registrar tasas de crecimiento interanual de 13,1%. Y aunque el Palacio de Hacienda esperaba una desaceleración en marzo, el mes pasado la actividad manufacturera creció 15,5%. De todos modos, el equipo económico mantiene la cautela y la meta de crecimiento de 5,5% para este año.
Seguramente, desde Economía ya están descontando el impacto negativo de la crisis energética.
El Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE), el indicador oficial más cercano a la medición del PBI, registró en febrero un aumento de 10,4% contra igual mes de 2003 y llegó ya a los valores de junio 2001. De todas maneras, según el informe que presenta mensualmente el INDEC en el año, se acumula un incremento de 9,7% contra los primeros dos meses de 2003. Más allá de este resultado positivo, hay que mencionar que en el primer bimestre el EMAE mostró, respecto de enero, un resultado neutro; mientras que entre enero de 2004 y diciembre de 2003, se había registrado un alza de 1,4%, en todos los casos según la medición desestacionalizada.
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Este crecimiento económico viene impulsado por el sector industrial que creció en el primer bimestre a una tasa interanual de 13,1% y que en marzo subió 15,5%. Hasta ahora, el Ministerio de Economía de Roberto Lavagna continúa estimando que el PBI este año crecerá 5,5%; mientras que las proyecciones de los economistas relevados por el Banco Central hablan de 6%.
Según declaraciones de ayer de Lavagna, las restricciones al crecimiento sólo estarían dadas por el «desajuste de la formación de los recursos humanos» dejando de lado inconvenientes en el nivel de la inversión; que según el ministro actualmente ronda 18% del PBI.
Sin embargo, ayer se conocieron datos sobre el incremento importante en el uso de la capacidad instalada en la industria que ya se supera 70%. Según los analistas privados, cuando el porcentaje esté cerca de 80%, se harían necesarias decisiones de inversión que por ahora la industria no tiene presupuestadas. Además, y como reconoció el propio Lavagna, el fin de semana, la crisis energética podría condicionar ya desde junio los programas de producción pactados por la industria ante la seguridad que continuarán (e incluso podrían profundizarse) los cortes en el suministro de energía por la falta de provisión de gas al sector manufacturero.
Hay que tener en cuenta que el EMAE está siendo impulsado casi exclusivamente por la industria y, en menor medida, por el comercio. Los servicios, el segundo rubro más importante del EMAE, continúan estancados en pisos bajos casi desde la salida de la convertibilidad.
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