10 de junio 2005 - 00:00

Sigue otra pelea gremial

«Desde que tuvimos los incidentes sindicales el 9 de agosto del año pasado, nuestra casa matriz decidió dejar de invertir en activos en la Argentina. Todos los nuevos call-centers son alquilados, e inclusive ahora necesitamos incorporar 1.000 computadoras nuevas, y estamos negociando con varios interesados en alquilárnoslas. Esto nos cuesta tres puntos de rentabilidad: un punto por mayor gasto en seguridad y otros dos en los alquileres.» Con el recuerdo de las tomas de sus sedes en Barracas y en Martínez aún fresco, Humberto Pato Vinuesa, CEO de Atento en la Argentina -la operadora de centros de atención del grupo Telefónica- sigue lamentando las consecuencias de esos hechos de violencia. Por entonces, activistas de FOETRA, el sindicato de los telefónicos, manifestaron para que los 3.650 empleados de Atento dejaran de ser afiliados al Sindicato de Comercio y pasaran a su órbita. La disputa aún sigue congelada en el Ministerio de Trabajo, sin resolverse. Lo que pretenden desde Atento es que la cuestión se resuelva a nivel industria, y no sólo en su empresa. El bocado no es menor: el negocio emplea a 40.000 personas.

Por esta causa, su nuevo callcenter de la ciudad de Córdoba fue rentado «llave en mano»: el dueño les da desde el edificio hasta los auriculares que usan los operadores. De todos modos, Atento -según el ejecutivo- «sigue creciendo; este año esperamos facturar unos $ 100 millones, contra los $ 29 millones de hace dos años. De esa cifra, 20% corresponde a ventas al exterior, pero en un año pensamos que llegaremos a 50%». El número de empleados también aumentó en la misma proporción: «A fines de 2005 tendremos 5.000 personas trabajando para nosotros, cuando hace dos años eran 1.300», agrega.

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