29 de diciembre 2003 - 00:00

Sin acuerdo en interna de UIA: se define en febrero

La resolución del conflicto que divide en dos a la Unión Industrial Argentina (UIA) quedó para febrero. Cuando los dirigentes y empresarios que militan en la central industrial retornen de sus vacaciones, dos comisiones de tres o cuatro miembros (una por la lista oficial Celeste y Blanca y otra por la opositora Industriales) volverán a reunirse para discutir los términos alrededor de los cuales se cementará la unidad de ambos sectores. En principio, la discusión se dará en torno a un «paper» que cuatro integrantes de la actual conducción de la UIA, Héctor Méndez (plásticos), Héctor Massuh (papeleros), Federico Nicholson (azucareros/Ledesma) y Juan Manuel Forn (COPAL/Molinos Río de la Plata), le entregaron a Oscar Vignart, secretario de la entidad e intermediario entre ambos sectores.

Vignart
les transmitió los términos de la carta de acercamiento a los directivos de Industriales, Guillermo Gotelli (Catamarca), Guillermo Moretti (Santa Fe), David Uriburu y Luis Betnaza (ambos del grupo Techint), quienes en principio dieron su acuerdo a los términos contenidos en el borrador.

Básicamente, la discusión que comenzará en poco más de un mes girará en torno a las siguientes cuestiones:

• La elaboración de un «proyecto productivo nacional», que -según la gente de Industria les deberá hablar de la «interacción e integración de las fuerzas productivas».

• Análisis de la estructura y el presupuesto de la UIA.

•Cronograma de los eventos que organizará la entidad.

Este último punto, que podría parecer hasta trivial, fue una de las bases de la casi beligerante actitud que tuvieron los dos grupos durante todo este año. Los de Industriales organizaron dos encuentros (en Rosario y en Corrientes) para discutir las «cadenas de valor» (integración vertical entre las grandes industrias y sus proveedores pyme), que sugestivamente coincidieron con otros encuentros empresariales. Para este año anunciaron que esas jornadas serán cinco: una en Cuyo, otra en la Patagonia, la tercera en el Nordeste, la cuarta en la provincia de Buenos Aires y el cierre en Córdoba. Por su parte, la conducción de la UIA reiterará lo hecho el año pasado en Madryn y en Jujuy: llevará la reunión de su Comité Ejecutivo a las provincias.

«Si nos ponemos de acuerdo en esos puntos, no habrá problemas en que los cinco encuentros se hagan bajo el paraguas de la UIA»,
dijo a este diario una fuente de Industriales. El argumento para no hacerlo el año pasado era que «nosotros hacemos todo el trabajo y ellos aparecen para la foto». Del otro lado se encrespan: «Hacer esos encuentros sin la participación del presidente de la Unión Industrial es fomentar la división; queremos la unidad».

• Complicación

Justamente la figura del presidente, Alberto Alvarez Gaiani, que en algún momento fue motivo de cuestionamiento por la oposición, ahora no resultaría tan conflictiva como la del papelero Héctor Massuh, quien genera en el otro sector enconos difíciles de explicar. En el mismo sentido, la figura de Guillermo Gotelli tampoco resulta «potable» al oficialismo. Y aquí hay claramente una complicación que será difícil de zanjar: ninguno de los dos sectores --por lealtades personales o por identificación ideológica-parece dispuesto a cambiar «torre por torre» en esta compleja partida de ajedrez.

Sin embargo, la posición casi oficial de
Industriales -esboza-da por sus dirigentes en más de una oportunidades que «se terminó la hora de los lobbystas y llegó la de los empresarios». Dicen que en las décadas pasadas los dirigentes que más protagonismo cobraron fueron los que tenían como actividad principal recorrer los pasillos de los organismos oficiales para tratar de extraer alguna medida que permitiera la supervivencia de la industria; «hoy en cambio, en la nueva realidad del país, hace falta otra clase de dirigente», dicen. De todos modos, la idea es llegar a las elecciones de abril próximo, en las que se renovará un tercio de la junta directiva -especie de «parlamento» de la UIA-con lista única. Pero en este frente también hay una difícil cuestión que zanjar: qué porcentaje le corresponde a cada sector en esa lista.

Cabe recordar que a principios de diciembre, en coincidencia con la Conferencia Industrial que organiza anualmente la UIA, se estuvo muy cerca de un preacuerdo similar al que estaría esbozándose por estas horas. Sin embargo, éste se frustró justamente porque la Celeste y Blanca quería mantener la proporción de cargos que le da su reciente victoria en la elección del Ejecutivo, en la que obtuvo 70% de los votos. Industriales se retiró ofendida de la negociación, y de hecho ninguno de sus integrantes apareció siquiera por el Sheraton Pilar, sede de la conferencia. ¿Qué cambió para que no se repita una situación similar? Aparentemente nada...

Finalmente, ambos sectores se desviven por aclarar que el preacuerdo no obedece a pedido alguno efectuado por el gobierno nacional, sino a la necesidad de presentar un frente unido ante el resto de los sectores productivos y políticos del país. «Quien dice lo contrario miente», enfatizó un dirigente de Industriales; un colega del otro sector dijo exactamente lo mismo.

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