Asunción - Los jefes de Estado del Mercosur y los países asociados e invitados se preparan para la cumbre de hoy en la que se prevé la firma del protocolo de defensa de los derechos humanos y una declaración del proyecto del «anillo energético», en un clima de cuestionamiento a la lentitud del proceso de integración regional.
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Los cuatro presidentes de los países socios plenos, Néstor Kirchner, de la Argentina; Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil; Tabaré Vázquez, de Uruguay; y Nicanor Duarte Frutos, de Paraguay, mantuvieron ayer una primera reunión, antes de participar con los demás mandatarios de la cena ofrecida por el anfitrión. Antes de ese encuentro, Duarte-Frutos y Kirchner se reunieron por casi una hora en el Palacio de Gobierno. Tal como ocurrió en la cumbre del bloque con los países árabes en Brasilia, fue fugaz la presencia de Kirchner, ya que anoche emprendía regreso al país y será reemplazado hoy por Bielsa.
Además de esos cuatro mandatarios, están presentes los presidentes Alvaro Uribe, de Colombia; Ricardo Lagos, de Chile; Alfredo Palacio, de Ecuador; y Hugo Chávez, de Venezuela, mientras Panamá está representado por su vicepresidente, Samuel Lewis Navarro; y Perú y México, por sus respectivos cancilleres.
Lagos, por su parte, criticó ayer a su llegada a Asunción el «avance muy lento» del Mercosur y dijo que éste debe progresar mucho más en materia de integración económica, apertura de negocios, intercambio comercial y otros campos. Uribe también expresó su apoyo a la integración regional, pero manifestó su deseo de que haya «progreso en la región para combatir la pobreza» que la afecta.
La canciller paraguaya, Leyla Rachid, también indicó ayer que el comercio regional «está severamente limitado por la persistencia de barreras no arancelarias y otras políticas públicas perniciosas que atentan contra las legítimas pretensiones de un mejor acceso a los mercados de la región o a la captación de inversión productiva».
Puntualizó la necesidad de avanzar en forma más acelerada en los mecanismos comunes para asegurar la libre circulación de bienes y de servicios, y para llegar a una política comercial común, la coordinación macroeconómica y otros. En otro orden, el vicepresidente panameño anunció que solicitará en esta reunión la admisión de Panamá como país asociado al Mercosur, que se constituirá así como el primer país centroamericano que lo hace. En proceso de asociación está México, que negocia con el bloque sudamericano un acuerdo comercial. Venezuela será el único país que en la rueda de negociaciones de hoy solicite formalmente, a través del presidente Hugo Chávez, la autorización al Mercosur para ser el próximo socio pleno del bloque, en iguales condiciones de la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. La poca apertura comercial de ese país impediría el aval a este reclamo.
Ayer, en la última jornada del Consejo Mercado Común, órgano de decisión política del bloque sudamericano, los negociadores afinaron el lápiz en los puntos centrales de lo que será la «Declaración de Asunción». Se crean fondos estructurales que emulan el modelo europeo y se pondrán en marcha a partir de 2006. Tendrá una dotación anual de 100 millones de dólares, por diez años y con un período inicial de prueba de tres años. Los recursos, que en 87% serán aportados por Brasil y por la Argentina, se destinarán en 61% a proyectos de desarrollo y lucha contra la pobreza en Paraguay y Uruguay, las economías más débiles del bloque. La utilización de los fondos será fiscalizada por una comisión técnica especial.
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