12 de septiembre 2008 - 00:00

SMATA advierte: suba de 50% o piquetes

La falta de acuerdo entre el SMATA y la asociación de concesionarias de autos anticipa para la reunión que se realizará hoy un clima sumamente tenso. No es para menos, el gremio mecánico sigue firme en su posición de reclamar un aumento de salario de 50% y los directivos de ACARA aseguran que el ajuste no podrá superar 22%.

Con este marco, ambas partes se volverán a ver las caras esta mañana después del fracaso del encuentro mantenido el miércoles pasado donde los representantes del sindicato que dirige José Rodríguez decidieron no moverse ni un milímetro de sus pretensiones.

En caso de no poder acercar las posiciones, el Ministerio de Trabajo -que hasta ahora se mantuvo al margen de la negociación- podría intervenir el lunes próximo dictando la conciliación obligatoria.

El problema no se limita a las diferencias que se mantienen en la mesa de negociación. Desde la cámara empresaria dieron a entender que los mensajes enviados por los delegados gremiales eran intimidatorios.

Por ejemplo, dejaron entrever que, de no acceder a sus reclamos, impedirán el ingreso del público a las concesionarias.Incluso, fuentes empresarias aseguraron que ya se habían producido algunos incidentes en concesionarias de la provincia de Córdoba.

Pero lo más preocupante fue que dirigentes del SMATA amenazaron con trasladar el conflicto a las terminales. Esto no es un hecho novedoso. Ya en negociaciones anteriores con las concesionarias, las fábricas automotrices soportaron medidas de fuerza por parte del sindicato pese a ya haber llegado a un acuerdo con estas empresas. El motivo esgrimido en ese momento por el gremio fue la solidaridad con los trabajadores de las agencias de ventas.

  • Extorsión

    En las automotrices, estas medidas fueron tomadas como una extorsión. Con las plantas operando a full y con importantes compromisos de exportación, las automotrices debieron ejercer presión a las concesionarias para aceptar el reclamo sindical y poder seguir produciendo con normalidad. Ahora se teme que el SMATA reedite esa estrategia.

    También hay preocupación en las terminales que en los próximos meses deberán negociar el ajuste salarial con el gremio por el nivel de demanda que impulsa el sindicato.

    Se cree que el aumento que se acuerde con las concesionarias será el piso con el que comenzarán a discutir con las automotrices.

    Hoy una trabajador mecánico de una fábrica de autos gana cerca de $ 5.000. En cambio, en las concesionarias el ingreso es menor.

    «Los gremios no están pidiendo un aumento, sino una recomposición salarial argumentando que durante toda la década del 90 no hubo paritarias y los sueldos quedaron muy relegados.
    Por eso sostienen que no se bajarán de 50%. Pero ACARA ya otorgó un incremento de 10% antes de empezar a negociar para dar una señal positiva y ahora SMATA quiere 40% más», explicó un empresario automotor.

    A este pedido del gremio se le suma un bono vacacional de 200 horas de trabajo y el equivalente a 1% de la facturación de las concesionarias a repartir entre los empleados.
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