17 de noviembre 2006 - 00:00

Socio eterno

Demasiados ojos se posaron sobre el proyecto. Sobre todo, los de Néstor Kirchner, quien se negó siempre a autorizarlo. Por eso ahora se estudia en el Ministerio del Interior segmentar el negocio de la emisión de los nuevos DNI. Se licitará cada tramo del proceso por separado: la base de datos, la identificación digital, la impresión. Tal vez, de este modo, el elefante pase más rápido por el ojo de la aguja. O el del Presidente. El sueño de Aníbal Fernández reaparece ante cualquier excusa: ahora se volvió urgente por el pedido de captura a funcionarios iraníes. De la publicación de esta necesidad se encarga siempre el mismo medio, el monopolio «Clarín», interesado en el negocio para dar trabajo a su empresa de informática. Como con todos los gobiernos. Un socio eterno.

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