Brasil cosechó ayer los frutos de su buena performance económica cuando la agencia Standard & Poor's (S&P) mejoró la calificación de su deuda tanto en moneda extranjera como local, la cual volvió a su nivel previo a la devaluación de 1999. S&P elevó la calificación de la deuda en moneda extranjera de Brasil a BB-desde B+, con lo que el país quedó en el mismo nivel que la Argentina y tres niveles abajo del codiciado grado de inversión. Asimismo, la agencia subió la calificación de riesgo de la deuda a largo plazo en moneda local hasta el nivel BB+, desde el BB en que se encontraba y modificó de «positiva» a «estable» su perspectiva para el principal socio comercial del Mercosur.
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«La mejora en las calificaciones refleja la mejoría en el manejo macroeconómico de Brasil desde la crisis del real en 1999», explicó la agencia. «La plataforma de políticas fiscales incluye un significativo ajuste fiscal y progresos en reformas estructurales, junto con un sistema de tipo de cambio flotante creíble y un régimen de metas de inflación aceptable», agregó.
En el mismo sentido, S&P explicó en su comunicado los dos hechos que confirmaron el significativo cambio en la política fiscal brasileña: la contención del gasto en un año electoral y la aprobación del presupuesto de 2001, el primero que se aprueba antes del inicio del año fiscal.
La calificadora señaló que las futuras mejorías en la calificación de la deuda de Brasil dependerán del reconocimiento rápido en las cuentas fiscales de los llamados «esqueletos fiscales» u obligaciones financieras que no se encuentran dentro del presupuesto, y de la continuación de las reformas estructurales. La acción era esperada luego de que S&P pusiera a la mayor economía latinoamericana en revisión con «perspectivas positivas» en febrero de 2000. «Los mercados estimaban que esto sucedería, pero aun así es muy positiva la confirmación para Brasil», opinó Odair Abate, economista, jefe de Lloyds Bank en San Pablo. «Brasil superó serios desafíos, como la devaluación de 1999. Ahora tiene cifras fiscales buenas, inflación en declive y tasas de interés en baja», agregó Abate.