Suba de alimentos sigue en abril pese al dólar "anclado"

Economía

Aunque el Banco Central haya reducido el ritmo de devaluación del peso muy por debajo de la inflación con el fin de generar un ancla para los precios, un significativo grupo de productos de la canasta de consumo integrado por los alimentos y bebidas parecen seguir su curso, según revelan datos de abril que manejan las consultoras privadas. En la primera mitad del mes estarían avanzando a un nivel del 5,5% mientras que el IPC nucleo lo haría al 4,6%.

Al respecto, economistas de diferentes tendencias coincidieron en plantear que el atraso del dólar afecta sólo en algunos bienes que tienen costos atados a la moneda norteamericana, pero no así en la oferta del consumo masivo.

“Los bienes y servicios dolarizados muestran cierta desaceleración en el margen de la mano de la menor tasa de devaluación que viene sosteniendo el BCRA desde hace un par de meses, aunque por ahora el resto de los bienes y servicios no acompaña esa desaceleración”, señaló a Ámbito Adrian Yarde Buller, economista y estratega jefe de Facimex Valores. Según planteó, el IPC núcleo habría subido 4,3% en la primera quincena de abril, mientras que los alimentos lo estarían haciendo a un ritmo del 5,5%. “Tanto la inflación general como la inflación núcleo se movieron en torno del 1% semanal en las primeras dos semanas del mes, cifras que equivalen a un ritmo superior al 4% en términos mensualizados”, explicó el analista de mercado.

Yarde Buller indicó que “los bienes y servicios estacionales siguieron aumentando con fuerza en un movimiento que es habitual en los primeros meses del año, mientras los precios regulados aumentaron por debajo del 3% mensual ayudando a enfriar los registros de inflación general”.

Según señala el último relevamiento de precios de la consultora LCG, un 15% de los productos relevados en supermercados presentaron aumentos en la primera quincena, lo cual explica el movimiento del índice. La consultora considera que la evolución del IPC se estableció en un 4,6% mensual.

Hernán Letcher, director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) coincidió con la idea de que se ha producido un fuerte desacople entre evolución del dólar y la inflación. El precio de las cosas está siguiendo su propio recorrido independientemente de los esfuerzos del Banco Central por evitar que se deprecie el peso. Letcher considerò que es “llamativo el desenganche”. Para el economista “es evidente que si se quiere controlar los precios pisando solo el tipo de cambio no es suficiente”. Consideró entonces que “la inflación no es un problema de costos, sino de especulación”. Como ejemplo mencionó incrementos del orden del 50% en el precio de la carne o en textiles que el año pasado subieron 80% y este año otro 20% a pesar de estar beneficiados con políticas de restricción de importaciones. “Veo una especulación fenomenal que llevó a una remarcación disociada a cualquier razón”,agregó el analista quien considera que “no hay costos que expliquen aumentos, ni salarios, ni tipo de cambio, ni tarifas, ni la nafta cuyo impacto directo es menor”.

Diego Piccardo, de la Fundación Libertad y Progreso, consideró que a su juicio se aplicaron “medidas equivocadas” como los programas Precios Máximos y Precios Cuidados porque generan “inflación reprimida” que en algún momento se escapará.

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